Semana en el Oratorio

Desprecio de los bienes mundanos

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18.12.19

Preparación para el sacramento de la penitencia


- Reflexiona sobre tu condición de pecador y sobra la misericordia del Señor.

"Yo no vine a llamar a los justos, sino a los pecadores". (Mt. 9,13).

"Habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se arrepienta, que por noventa y nueve justos que no necesitan de penitencia". (Lc. 15,7).

"Si vosotros perdonáis a otros sus faltas, también os perdonará a vosotros vuestro Padre celestial. Pero si no perdonáis a los otros, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras faltas". (Mt. 6,14-15).

Nuestra Señora dijo en Fátima: "Es necesario que se enmienden; que no ofendan más a Nuestro Señor, que ya está muy ofendido". (12-10-1917).

11.10.19

La Escuela del Sagrado Corazón de Jesús: 9. El examen particular


El verdadero creyente y fiel seguidor de Cristo, deseoso, como debe suponerse, de su adelantamiento espiritual y su avance en esta senda, debe hacer con regularidad el examen particular.

Este examen se debe llevar sobre el defecto dominante que uno quiere combatir, o sobre la virtud especial que se desea adquirir.

1º.: Por la mañana se toma una firme resolución de trabajar, o en destruir aquel vicio, o en adquirir esta virtud.

2º.: Hacer al medio día un momento de reflexión sobre este punto, objeto del examen, para ver si ha sido fiel o si ha faltado durante la mañana, y luego hacer un acto fervoroso de contrición de las faltas cometidas.

3º.: Practicar lo mismo por la noche, al mismo tiempo que se hace el examen general de conciencia de las faltas de todo el día.

Quienes tengan poco tiempo libre, podrán hacer su examen particular recogiéndose por el tiempo de una Ave María.

Con una simple mirada a la conciencia se dará cuenta del estado de su alma, y se levantará o fortificará para el resto del día.

5.10.19

La Escuela del Sagrado Corazón de Jesús: 6. La confesión


Quien más ha recibido debe amar más, debe concebir un pesar más grande de las menores faltas cometidas contra su divino Bienhechor, y debe purificarse lo más pronto posible; nunca se recomendará bastante a los devotos adoradores que se confiesen cada poco tiempo, según les aconseje su confesor, a poder ser cada mes.

Debemos excitarnos a una viva contrición de nuestras faltas, confesarlas humildemente, y esforzarnos cada día en que sean menos numerosas y más ligeras.

9.5.19

Letanías del arrepentimiento por amor


Señor, ten piedad de mí.
Señor, ten piedad de mí.

Cristo, ten piedad de mí.
Cristo, ten piedad de mí.

Vos, que por Vuestra longanimidad y dilación de los castigos, hacéis brillas Vuestro poder y bondad, tened piedad de mí.
Vos, que aguardáis con toda paciencia la conversión de los pecadores, tened piedad de mí.
Vos, que invitáis tan afectuosamente a los pecadores a penitencia, tened piedad de mí.
Vos, que os regocijáis tanto por la conversión de los pecadores, tened piedad de mí.

De haber pecado,
me arrepiento con todo mi corazón, oh Dios mío.
De haber pecado tantas veces y tan gravemente,
me arrepiento con todo mi corazón, oh Dios mío.
De haber pecado por pensamientos, por palabras y por obras,
me arrepiento con todo mi corazón, oh Dios mío.
De haber pecado con propósito deliberado y con malicia,
me arrepiento con todo mi corazón, oh Dios mío.
De haber pecado con innumerables negligencias y omisiones,
me arrepiento con todo mi corazón, oh Dios mío.
De haber violado tan ligeramente Vuestras santas leyes,
me arrepiento con todo mi corazón, oh Dios mío.
De no haber temido Vuestra omnipotencia,
me arrepiento con todo mi corazón, oh Dios mío.
De haber despreciado Vuestro amor,
me arrepiento con todo mi corazón, oh Dios mío.
De haber abusado de Vuestra bondad y de Vuestra longanimidad,
me arrepiento con todo mi corazón, oh Dios mío.
De haber merecido Vuestros justos castigos en este mundo y en el otro,
me arrepiento con todo mi corazón, oh Dios mío.

De todas estas faltas me arrepiento con todo mi corazón, oh Dios mío,
pero me arrepiento mucho más y sobre todo por Vos mismo,
porque Os he ofendido,
porque Os he desagradado,
porque Vos sois sobre todas las cosas,
porque Os amo sobre todas las cosas,

en unión de este arrepentimiento de amor, que han tenido todos los santos penitentes,
en unión del extremo horror al menor pecado, que siempre tuvo la bienaventurada Virgen María,
en unión del dolor incomprensible que sintió Vuestro divino Hijo en el huerto de los Olivos, a causa de mis pecados y los de todo el mundo,
me arrepiento con todo mi corazón, oh Dios mío.

Padre nuestro, Ave María, Gloria.

Papa Pío VI.

30.4.19

Oración para después de confesarse


Después de la confesión se deben dar gracias a Dios de habernos devuelto, con su gracia, la inocencia bautismal. Cumplir lo más pronto posible la penitencia impuesta por el Confesor, y concluir con la siguiente oración:

Padre Santo, uniendo mi penitencia a todas las que se han hecho hasta el día de hoy por la gloria de Vuestro Nombre, y a todas las obras satisfactorias de Vuestro amado Hijo, a sus ayunos, a sus vigilias y oraciones..., Os ofrezco esta confesión y esta satisfacción, suplicándoos por los méritos de la pasión de Jesús y por la intercesión de la Santísima Virgen María y de los santos, la aceptéis y me la hagáis provechosa. En cuanto a lo que he podido faltar en ella, sin culpa grave de mi parte, a la sinceridad de mi preparación, a la perfección de mi contrición, a la fidelidad y claridad en las declaraciones de esta confesión, como también en las anteriores, la confío toda al dulcísimo Corazón de Vuestro Hijo, a fin de que todas las faltas y negligencias de las que me haya hecho culpable en la recepción de este Sacramento sean entera y perfectamente reparadas por este divino Corazón, para Vuestra eterna gloria.

Dignaos, pues, Dios mío, confirmar en el cielo la absolución que se me acaba de dar en la tierra. Así sea.

28.4.19

Acto de Contrición de Santa Matilde


Dulcísimo Jesús: tengo sincero dolor de mis pecados; dignaos, sin embargo, suplir su insuficiencia, y ofrecer a Dios, Vuestro Padre, todo el dolor que os han causado mis pecados, y los de todo el mundo.

Amén.

20.4.19

Preparación para la confesión


Dios mío, soberano Juez de los hombres, que por una misericordia infinita no queréis la muerte del pecador, sino que con su penitencia evite Vuestros terribles juicios, yo me presento humildemente ante Vos para daros cuenta del estado de mi alma, y acusarme a Vuestros pies de las faltas tan numerosas que he cometido desde mi última confesión.

Dadme, Señor, Os suplico, las luces que necesito para conocerlas, y el valor necesario para detestarlas.

Oh María, concebida sin pecado, rogad por nosotros, que acudimos a Vos.

San José, santo Custodio mío, mis santos Patronos, santos Protectores, asistidme.

- Ahora nos examinamos la conciencia sobre las faltas cometidas por pensamiento, palabras, acciones y omisiones; detenerse particularmente en los pecados que cometemos con más frecuencia -.

| Preparación: OratorioCarmelitano.com / OratorioCarmelitano.blogspot.com

18.4.19

Ejercicio para la confesión


El que ha recibido mayores beneficios debe amar más, concebir grandísimo pesar de sus menores ingratitudes hacia su divino Bienhechor, y purificarse cuanto antes; jamás nos cansaremos de exhortar hacia la necesidad de una confesión frecuente, semanal, mensual, o cuando nos recomiende nuestro confesor.

Debemos excitarnos a una viva contrición de nuestras faltas, confesarlas humildemente, y esforzarnos en disminuirlas cada día.

Importa ante todo esmerarse en vencer la pasión dominante, atacándola sin piedad hasta desarraigarla del corazón.

15.2.18

Mensaje del Papa para la Cuaresma 2018


"Al crecer la maldad, se enfriará el amor en la mayoría" (Mt 24,12).

Queridos hermanos y hermanas:

Una vez más nos sale al encuentro la Pascua del Señor. Para prepararnos a recibirla, la Providencia de Dios nos ofrece cada año la Cuaresma, "signo sacramental de nuestra conversión" (Misal Romano, I Dom. de Cuaresma, Oración Colecta), que anuncia y realiza la posibilidad de volver al Señor con todo el corazón y con toda la vida.

Como todos los años, con este mensaje deseo ayudar a toda la Iglesia a vivir con gozo y con verdad este tiempo de gracia; y lo hago inspirándome en una expresión de Jesús en el Evangelio de Mateo: "Al crecer la maldad, se enfriará el amor en la mayoría" (24,12).

7.5.17

Recuerda que no puedes recibir la Eucaristía si...


Como ya dijimos en otras ocasiones, si la mayoría de los que reciben la Sagrada Comunión lo hicieran como ordena la Santa Iglesia, nuestras parroquias serían un verdadero centro de cristiandad y devoción. Por desgracia, nada hay más lejos de la realidad: muchos toman el cuerpo del Señor por cumplir, por costumbre o incluso porque les parece un acto social. De otra manera, no se explica cómo las filas de fieles que acuden a recibir la Eucaristía sean tan largas, y sin embargo los confesionarios estén vacíos.

En estas semanas donde tantas comuniones y bodas van a celebrarse, conviene que reflexionemos -y hagamos reflexionar- sobre ésto, y sobre la conveniencia de acudir a comulgar o no según la conciencia de cada uno.