"Oratio est interpretatio desiderii".
"La oración es la interpretación del deseo".
(Santo Tomás de Aquino)
Reflexión
El deseo revela la verdad del alma.
La oración no es repetir palabras, sino dar forma a lo que el corazón busca.
Cuando el deseo es recto, la oración es fuerte. Cuando el deseo es confuso, la oración se dispersa.
Por eso Santo Tomás enseña que el Padrenuestro ordena los deseos:
→ primero Dios, luego el alma, luego el mundo.