Desprecio de los bienes mundanos

3.11.26

Meditaciones en torno a la Subida al Monte Carmelo (San Juan de la Cruz). 05

"Introduxit vos in terram Carmeli ut comederetis fructum eius et bona illius".
"Yo os traje a la tierra del Carmelo, para que comieseis su fruto y su bien". 
(San Juan de la Cruz)


Meditación
El alma que busca los frutos sin recorrer el camino, se desalienta.  
El alma que teme la subida del Carmelo, se detiene.  
El alma que persevera en la noche, alcanza el bien que Dios le preparó.


Mes de ánimas noviembre 2026. Día 03

El mes de noviembre es un tiempo de gracia en el que nuestro Oratorio Carmelitano se vuelve un remanso de esperanza y memoria agradecida. Como devotos de Nuestra Señora del Monte Carmelo, no podemos permanecer indiferentes ante el dolor y el anhelo de nuestros hermanos que, en el Purgatorio, aguardan el momento definitivo de entrar en el Reino Eterno del Padre.

La oración en comunidad y en plena comunión de los santos posee una fuerza transformadora ante el trono de Dios. Por ello, este mes nos invita a detenernos y sostenerlos con nuestra fe y oración. Interceder por ellos no es solo un acto de profunda caridad y misericordia; es, sobre todo, una obligación moral y edificante para todo cristiano que desea vivir con coherencia la fe que profesa. Son nuestros hermanos y hermanas, aquellos que esperan con gran anhelo nuestro consuelo para el alivio de su sufrimiento y la mayor gloria del Señor.

Que este tiempo en el Oratorio sea para todos nosotros una escuela de amor desinteresado. Acompáñanos a ofrecer cada día un susurro, una súplica y un pensamiento por sus almas, sabiendo que cada gesto de intercesión nos une más a ellos y nos prepara, a su vez, para acoger la Vida Eterna.




2.11.26

Mes de ánimas noviembre 2026. Día 02

El mes de noviembre es un tiempo de gracia en el que nuestro Oratorio Carmelitano se vuelve un remanso de esperanza y memoria agradecida. Como devotos de Nuestra Señora del Monte Carmelo, no podemos permanecer indiferentes ante el dolor y el anhelo de nuestros hermanos que, en el Purgatorio, aguardan el momento definitivo de entrar en el Reino Eterno del Padre.

La oración en comunidad y en plena comunión de los santos posee una fuerza transformadora ante el trono de Dios. Por ello, este mes nos invita a detenernos y sostenerlos con nuestra fe y oración. Interceder por ellos no es solo un acto de profunda caridad y misericordia; es, sobre todo, una obligación moral y edificante para todo cristiano que desea vivir con coherencia la fe que profesa. Son nuestros hermanos y hermanas, aquellos que esperan con gran anhelo nuestro consuelo para el alivio de su sufrimiento y la mayor gloria del Señor.

Que este tiempo en el Oratorio sea para todos nosotros una escuela de amor desinteresado. Acompáñanos a ofrecer cada día un susurro, una súplica y un pensamiento por sus almas, sabiendo que cada gesto de intercesión nos une más a ellos y nos prepara, a su vez, para acoger la Vida Eterna.



Sobre la paciencia como arte de esperar el fruto

"Patientia fructum parit". 
"La paciencia produce fruto".


Cita
"La esperanza de poderlos salvar a todos".
(Tertuliano)


Reflexión  
La paciencia no es pasividad: es cultivo.  
El fruto tarda a veces, pero llega.


Mes de ánimas noviembre 2026. Día 1

Tras la Novena por las ánimas del Purgatorio, durante el mes de noviembre en el Oratorio Carmelitano tendremos una programación muy especial. Es un mes dedicado a las ánimas del purgatorio y, como devotos de Nuestra Señora del Monte Carmelo, no podíamos dejar pasar esta oportunidad para ayudar cuanto podamos a las ánimas benditas de nuestros queridos hermanos que sufren en el más allá, a la espera de entrar "en el Reino Eterno de su Señor".

Por lo tanto, os animamos a que todos oremos por ellas, porque la oración en comunidad (y en comunión) es muy poderosa ante el Señor, en este mes de oración.



1.11.26

Meditaciones en torno a la Noche Oscura del Alma (San Juan de la Cruz). 04

"Quietum silentium continebat omnia".
"Un silencio quieto contenía todas las cosas".
(San Juan de la Cruz)


Meditación
En el silencio de la noche, cuando todo calla, Dios habla. El silencio no es vacío, es plenitud. Es el espacio donde la Palabra eterna se pronuncia en el alma. Cuanto más silencio, más capacidad de escuchar; cuanto más vacío, más capacidad de recibir. Dios no grita: susurra. Solo quien calla puede oírle.