Semana en el Oratorio

Desprecio de los bienes mundanos

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6.1.20

Pensamientos y propósitos de San Juan Berchmans


San Juan Berchmans escribió un cuadernillo de pensamientos, propósitos y notas que se puede encontrar en la Editorial Apostolado Mariano. De él se extractan estas resoluciones:

1.- Tendré buen cuidado en alimentar mi amor al Santísimo Sacramento; lo visitaré al menos cinco veces al día, y cada jueves haré con esta intención alguna penitencia en el refectorio o en otra parte.

2.- Cada sábado introduciré en mi conversación alguna cosa que se refiera a la Santísima Virgen, y cada domingo haré otro tanto para el Santísimo Sacramento.

3.- Todos los sábados en honor a la Santísima Virgen, iré a lavar los vasos a la cocina (o practicaré algún acto de humildad).

4.- No quiero preocuparme jamás de lo que me sucederá, sino confiarme y abandonarme por completo a Dios.

5.- Viviré día a día y hora a hora, sin preocuparme de las contingencias futuras, confiando el cuidado de todo lo que me concierne a la Providencia divina y a mis superiores.

29.1.18

La encomienda del Padre


"Nadie puede venir a Mí si mi Padre, que me envió, no lo trae" (Juan 6,44).

Gracias, Señor, por el consuelo que esas palabras me traen. Yo me encuentro junto a ti, camino a tu lado, vivo en tu entorno, me siento humilde y confiadamente como uno de los tuyos y veo en tu mirada que Tú me aceptas a mí en la cercanía de tu amistad y en la intimidad de tu presencia. Y ahora me dices explícitamente que si yo estoy aquí es porque el Padre me ha traído. Y esa revelación me llena de gratitud, seguridad y alegría. Gracias, Señor.

No estoy aquí por iniciativa propia, por esfuerzo personal, por casualidad o circunstancias. Estoy aquí porque tu Padre me trajo de la mano, me puso junto a ti y me entregó a tu cuidado. Él me trajo. Bendito sea. Lo hizo con tanta delicadeza que casi no me di cuenta de que era Él quien me guiaba, casi no sentí su mano, el tirón de su invitación, el rumor de sus pasos guiando los míos. Pero era Él, y el realismo de su dirección era garantía de mi llegada. Aquí estoy porque Él me ha traído.