Semana en el Oratorio

Desprecio de los bienes mundanos

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1.8.19

Oración a San Benito por una buena muerte


(Oración de Santa Gertrudis, con la promesa de asistirla a la hora de la muerte):

Glorioso Patriarca, santo padre Benito, os recuerdo aquel favor que el Señor os concedió de honraros con una muerte tan gloriosa, exhalando el último suspiro en medio de la oración, y permitiendo que aún ahora despidáis un perfume tan suave en compañía de los Santos, que todos se deleitan. Os suplico que os dignéis asistirme tan fielmente a la hora de mi muerte, que resistáis al demonio por todas partes donde le veáis redoblar sus esfuerzos contra mí, para que defendido por vos quede libre de todas sus emboscadas y llegue a los goces del Cielo para siempre.

Así sea.

22.7.19

Tres Ave Marías para obtener una buena muerte


Rogando un día Santa Matilde a la Santísima Virgen que la asistiese en la hora de la muerte, María le respondió: "te lo prometo si me diriges todos los días las tres salutaciones".

· Ave María:
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo, bendita tu eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Santa María, Madre de Dios, así como Dios Padre, magnífico en su omnipotencia, os ha elevado sobre todas las criaturas, y os ha revestido de un gran poder, asistidme, os ruego, en la hora de m muerte, rechazando lejos de mí todo poder enemigo.

· Ave María:
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo, bendita tu eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Santa María, Madre de Dios, así como el Hijo de Dios, en su impenetrable sabiduría os ha llenado de tanta luz y ciencia que habéis tenido de la Santísima Trinidad una inteligencia mayor que la de todos los Santos, dignaos en la hora de mi muerte iluminar de tal modo mi alma con las luces de la Fe, que ningún error ni ignorancia pueda pervertirla.

· Ave María:
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo, bendita tu eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Santa María, Madre de Dios, así como el Espíritu Santo ha derramado en Vos la dulzura de su amor con tanta plenitud, que después de Dios, sois la más dulce y caritativa de las criaturas, así os ruego que en la hora de mi muerte derraméis en mi alma la dulzura del amor divino, para que todas mis amarguras se conviertan en suavidad.

Amén.

12.3.19

Oración por los agonizantes


¡Oh misericordiosísimo Jesús, lleno de amor por las almas! Os ruego por la agonía de Vuestro santísimo Corazón, y por los dolores de Vuestra Inmaculada Madre, que purifiquéis con Vuestra Sangre a todos los pecadores que están en agonía y que van a morir o han muerto hoy. Amén.

¡Corazón agonizante de Jesús, tened misericordia de los agonizantes!

(100 días de indulgencia cada vez; indulgencia plenaria una vez al mes, si se ha dicho tres veces cada día en tres tiempos durante un mes).

| Preparación: OratorioCarmelitano.com / OratorioCarmelitano.blogspot.com