Semana en el Oratorio

Desprecio de los bienes mundanos

28.10.18

De las virtudes y de los vicios: Gracia



La Gracia es la madre de todas las virtudes. La Gracia divina es producida por el Espíritu Santo. Dios es Caridad. Sin la Gracia no hay Humildad, ni ninguna otra virtud. La Gracia da vida a todas las virtudes y las santifica. Sin la gracia santificante, los actos del hombre, aunque en sí sean meritorios, no merecen.

Muchos grados existen en la Gracia y ella sola encierra un campo infinito que Yo sólo sé y puedo medir y valorar. El hombre conoce solamente parte de la Gracia, pero sólo Yo la abarco, porque sólo Yo la poseo infinitamente.




La Gracia es la esencia de Dios; ¿y quién puede comprender esto sino sólo Dios?

A la Santísima Virgen le sirvió la Redención y mis dolores no en cuanto a la expiación del pecado, porque mi Madre no tuvo ni sombra de pecado: era y es Purísima; pero sí en cuanto a la Gracia que le compré con mis dolores, Santa María recibió más gracia que ninguna alma, y más que ninguna alma Ella me costó eternamente.

v. Concepción Cabrera de Armida | Preparación: OratorioCarmelitano.com / OratorioCarmelitano.blogspot.com