Desprecio de los bienes mundanos

8.10.21

Luces Vespertinas: 26. Mis debilidades



Todo humano, así como tiene sus buenas cualidades y energías, así tiene sus debilidades y flaquezas naturales. Difícil es conocer cada uno las propias, y más difícil confesárselas.

¿Qué debilidades tengo yo?

¿Respetos humanos? Es la gran debilidad de los cristianos. Algún respeto humano, el que nos impide hacer bajezas e indignidades, es muy bueno; es lo que se llama decoro, dignidad. Pero el respeto humano que me impide cumplir mi deber, no hacer el bien que quiero, esa es una gran debilidad.

¿Contemporizaciones? Próxima a la debilidad anterior está la de contemporizar por miedo, con los malos, consentir en sus maldades, no estorbar sus audacias, no romper con los que nos llevan al mal.

¿Flojedad? Es el gran vicio de la humanidad, la pereza. Muchos no son buenos por pereza, por no tomarse las molestias.

¿Inconstancia? La virtud más difícil acaso de todas es la perseverancia. Muchos empiezan a hacer el bien, pero pocos lo llevan a cabo.

¿Volubilidad? Algunos hoy se entusiasman por una cosa y mañana por otra distinta. A estos les conviene reflexionar primero, y luego no mudar, a no ser por deber, hasta acostumbrarse a la fijeza.

¿Interés? ¿Soy interesado? Los hombres mezquinos en todo buscan el tanto por ciento.

¿Vanidad? Algunos cuando han de lucir, hacen el bien; y cuando no, se entibian al punto.

¿Egoísmo? ¿Nos buscamos en todo a nosotros mismos? ¿Envidia? ¡Qué desgracia es no poder ver el bien ajeno! ¿Mentiras? Vicio feo. ¿Doblez? Flaqueza odiosa.

¿Aniñamiento? ¿Soy un niño, un apocado, un simple? ¿Hay que hacerte todo? Algunos confunden la bondad y la virtud, con la simpleza y el apocamiento.

| Preparación: OratorioCarmelitano.com / OratorioCarmelitano.blogspot.com




| Devocionario | | Confesion | | DevocionarioCristiano | | DevotoCristiano |

7.10.21

Luces Vespertinas: 25. Mis talentos



Dios te ha dado talentos, energías, actividades. Debes aprovechar lo que Dios te da y no tenerlo inútil. Si te hace falta para ti, aprovéchalo para ti. Si para ti no te hace falta, aprovéchalo en favor de otros. El trabajo es ley de humanidad, si ha de estar bien. Donde no hay trabajo, no hay felicidad.

¿Qué dones y talentos tienes?

¿Tengo don de dirigir gentes, de hablar, de mover a otros, de ejecutar, de unir voluntades, de organizar? ¿Tengo influencia, posición, amistades, relaciones, simpatías con pudientes? ¿Valgo como director, para secretario, para tesorero, para vocal, etc.? ¿Soy dueño o patrono de fábrica, de comercio, de oficina, de escuela, de sociedad...? ¿Tengo autoridad, soy diputado, gobernador, concejal, oficial, jefe...? ¿Por mi profesión de médico, de abogado, de notario, ingeniero, militar, tengo ascendiente? Si no necesito ejercer para ganar, ¿no podría ejercer para ayudar al prójimo? ¿Qué hago con estos talentos y fuerzas que Dios me ha dado? ¿Los empleo bien? ¿Podría hacer más con ellos? ¿Podría hacer algo más grande?

O, ¿soy un vago, tengo una existencia inútil, una vida vana y frívola?

Dios me pedirá cuenta de mis talentos, para ver cómo los he empleado.

A veces más limosna es ayudar a otros y prestarles apoyo, influencia, recomendaciones, tiempo, consejo, instrucción, secretario..., que sólo dar dinero.

| Preparación: OratorioCarmelitano.com / OratorioCarmelitano.blogspot.com




| Devocionario | | Confesion | | DevocionarioCristiano | | DevotoCristiano |



6.10.21

Luces Vespertinas: 24. Mis cosas



¿Qué cosas tengo? ¿Debo tener más? ¿Debo tener menos? ¿Debo arreglarlas mejor? ¿Debo tener otras más caras, más baratas, más sencillas..., más lujosas?

Mi habitación: ¿Es lo que puedo, lo que me conviene, lo que me sobra?

Mis muebles y mis utensilios: ¿Son pocos, o demasiados? ¿Son inútiles, o demasiado lujosos?

Mi ropa y complementos: ¿Son lujosos, demasiado caros, inmodestos, provocativos, demasiado poco cristianos? ¿Y los de mi pareja?

Por el contrario, también he de ver si mi habitación, o mis muebles, o mi ropa, o mis cosas, son indignos de mi posición y de mi familia, y faltos de limpieza, de aseo, de elegancia. ¿Soy descuidado, desaseado, desarreglado, desordenado, manirroto?

Uno de los cuidados de un buen padre o de una buena madre debería ser tener la casa bien arreglada, de manera que todos los de la familia tuvieran en ella satisfacción, gusto, conforte, para que estuviesen en ella con agrado. Mejor es gastar más en casa e invertir en ella, que no fuera. Que la familia encuentre en casa todo lo que pueda desear y quiera gozar.

¿Tengo en casa cosas inútiles que podrían ser útiles a otros? Lo que en casa está deshecho o arrinconado en los desvanes, en los sótanos, en los trasteros, en los rincones, dalo a algún pobre o algún necesitado inferior a ti. Pero no aguardes a que no sirva para nada. Dalo, si puedes, cuando aún sirva y sea útil para algo.

¿Tengo lo que debe tener un hombre cristiano? ¿Cuadros cristianos, algún crucifijo, alguna imagen del Corazón de Jesús y de Nuestra Señora del Carmelo, y de San José? ¿Tengo agua bendita siempre a mano?

¿Tengo algo que desdiga de un cristiano y persona honesta, como cuadros, calendarios, ornatos...?

¿Tengo lo que debe tener una persona culta, como alguna biblioteca, algún ornato conveniente? ¿Tengo lo necesario para la vida, en previsión de la enfermedad, y para cuando llegue la muerte?

| Preparación: OratorioCarmelitano.com / OratorioCarmelitano.blogspot.com




| Devocionario | | Confesion | | DevocionarioCristiano | | DevotoCristiano |

5.10.21

Luces Vespertinas: 23. Mis periódicos y revistas



Periódicos, revistas..., casi más que los libros influyen los periódicos en las ideas y conducta de los hombres. Poco a poco el periódico se infiltra en el lector y lo asimila a sí mismo.

Dime qué periódico lees y te diré lo que eres.

Si tu periódico es de malas ideas, tendrás malas ideas. Si tu periódico es de buenas ideas, serás de buenas ideas. Si tu periódico es de ideas medianas, tibias, cobardes, tú serás de esas mismas ideas.

Ni digas: "yo sólo leo las noticias", porque ya sabes que en las noticias está muchas veces el peor veneno. Los periódicos, por medio de las noticias, dan o quitan la fama a quien quieren, desprestigian o ensalzan a personas e instituciones, y educan o deseducan al pueblo.

Es asunto que debes tomar con la debida seriedad. No te dejes llevar de la rutina, ni de la imprudencia, ni de la excesiva curiosidad. Lo primero es lo primero, el deber, la conciencia, la verdad, la dirección de la Iglesia, maestra de doctrinas.

Los católicos debemos favorecer a nuestros periódicos, honrarlos, sostenerlos, y aborrecer a los periódicos contrarios a nosotros y a nuestra religión y a nuestro Señor Jesucristo, y de ningún modo leerlos, ni comprarlos, ni honrarlos. ¿Lo hago así? ¿Qué periódico leo? ¿Soy traidor a los míos?

Caso de duda, pregunta sinceramente a un docto, prudente y entero confesor; él te dirá amigablemente lo que puedes sin faltar a la ley de Dios.

Caso de leer algunas cosas malas por necesidad, con la debida licencia, ¿las lees en público o en secreto? ¿Sintiendo escándalo o sin él?

Y, ¿revistas? ¿Qué revistas lees? ¿Lees revistas obscenas, mundanas? ¿Las lees con cautela? ¿Se las das a otros? ¿Puede que incluso las des a tus hijos?

| Preparación: OratorioCarmelitano.com / OratorioCarmelitano.blogspot.com




| Devocionario | | Confesion | | DevocionarioCristiano | | DevotoCristiano |

4.10.21

Luces Vespertinas: 22. Mis libros



Uno de los puntos más importantes para la vida buena o mala son las lecturas. La ley natural manda que nos abstengamos de malas lecturas y nos aconseja que leamos buenos libros. Y la Iglesia además, cuando el libro es claramente nocivo, lo incluye en el Índice de Libros Prohibidos, que no se pueden leer sin su licencia.

Tres clases hay de lecturas: perversas, vanas, buenas.

Perversas: Son las irreligiosas, las inmorales, las obscenas.

Vanas: Son las que no producen ningún bien o muy poco; verbigracia, las de fantasía.

He aquí dos reglas, y de pocas excepciones: el que es malo, lee lo malo, y el que es bueno, lee lo bueno. El que lee lo malo se hace malo, y el que lee lo bueno se hace bueno.

Puede ser que tengas necesidad, por tu cargo o por tus estudios, de leer libros prohibidos por las reglas generales del Índice o nominalmente incluidos en el Índice. Si es así, pide licencia y te la darán. Habla con un confesor acerca de ello.

¿Qué libros tengo? ¿Son libros buenos? ¿Contrarios a la religión? ¿Son libros deshonestos, futiles? Los prohibidos no se pueden tener sin licencia.

Y quien habla de libros, habla también de películas, programas de radio o de televisión.

¿Qué libros leo o qué televisión o cine veo? ¿Los buenos? ¿Lo hago para instruirme en mi religión? ¿Lo hago para instruirme en mi profesión, para instruirme en los conocimientos humanos, para recrearme lo justo? ¿Leo algo malo, algo prohibido? ¿Leo demasiadas cosas fútiles y de fantasía y deleite? Leer algo de recreo y de fantasía está bien, pero leer mucho vano por deleite y no leer otras cosas es mal defecto, es el llamado "vicio de la lectura".

Pon una biblioteca conveniente para ti y tu familia, en un buen sitio, bien arreglada, y compra todos los años algunos libros buenos y léelos. Te resultarán muy buenos amigos y consejeros, que valen lo que cuestan.

| Preparación: OratorioCarmelitano.com / OratorioCarmelitano.blogspot.com




| Devocionario | | Confesion | | DevocionarioCristiano | | DevotoCristiano |