Desprecio de los bienes mundanos

13.8.21

Luces Matutinas: 1: Yo



Te pongo aquí, amigo mío, unas breves consideraciones que desearía las leyeses y pensases un poco cada día.

Luces, las llamo, porque lo son del cielo.

Luces matutinas llamo a las primeras, porque deseo que tomes una cada día para alumbrarte con ella desde la mañana, a fin de no errar en tu jornada.

Luces vespertinas llamo a las segundas, porque deseo que tomes una cada tarde o cada noche antes de acostarte, para reconocer la jornada de aquel día, y para que te conozcas cómo has andado.

No dejes de tomar esta costumbre de encender una luz de las matutinas cada mañana, y una luz de las vespertinas cada noche.

Tienes una para cada día del mes.

Yo te doy la luz de Cristo, tú dale gracias y aprovéchala. Y, como se dice en Sábado SAnto, "Lumen Christi! Deo gratis! ("¡Luz de Cristo! ¡Demos gracias a Dios!").

"Conócete a ti mismo", decía uno de los Siete Sabios de Grecia. Voy, pues a pensar un poco en mí. ¿Qué soy yo? Soy un problema lleno de misterios.

No soy mío, no me pertenezco; a mí me han hecho. Todos cuantos conozco son, como yo, de Dios.

Yo soy de ayer. Hace pocos años no existía.

Yo soy impotente, necesitado, pobre de todo.

Yo soy muy pequeño; siento que hay otro superior a mí, otro que me manda, que me prohíbe, que me ve y vigila cuanto hago, que me reprende si obro mal, que me aprueba si obro bien, que me amenaza si no cumplo con mi deber, que me asegura si lo cumplo.

Yo soy ignorante y falible. ¡Qué poco sé! ¡Qué poco alcanzo!

Yo soy mudable, soy desgraciado, soy mortal, me acabo, me voy, no me puedo detener ni estarme quieto. Me empujan más allá, a la muerte, al fin. Marcho a paso incesante por la senda de la vida a la muerte...

Al mismo tiempo yo soy mío, yo soy libre; puedo hacer mucho, lo que me da la gana.

Yo soy inteligente, soy grande, valgo mucho, siento en medio de mi pequeñez un poder sobremundano, me conozco superior a todas las cosas, superior a toda la materia y a todo el mundo que me rodea, destinado a grandes cosas, creado para ser feliz, inmortal y eterno.

No soy una piedra, no soy una flor, no soy un perro... Soy mucho más. Y aun cuando muero sé que hay algo que me espera después de la muerte.

¡Qué poco valgo y cuánto valgo! ¡Sin Dios y sin respeto de Dios..., nada! ¡Con Dios y respeto del mundo, mucho! Debo ser humilde y puedo ser magnánimo. Sin Dios, nada; con Dios, mucho.

| Preparación: OratorioCarmelitano.com / OratorioCarmelitano.blogspot.com




| Devocionario | | Confesion | | DevocionarioCristiano | | DevotoCristiano |

12.8.21

Treinta y un consejos para una buena vida y una santa muerte



1- Ama a Dios más que a todas las cosas y personas.
2- Ten temor de Dios y no miedo de los hombres.
3- Confía en Dios mientras tengas algo de vida.
4- Ama mucho a la Iglesia, al Papa y su doctrina.
5- Procura tener una sólida instrucción religiosa.
6- Pide mucho a Dios que te salves, y te salvarás.
7- Ten frecuencia de sacramentos y serás bueno.
8- Si pecas gravemente confíesate cuanto antes.
9- Misa y comunión diaria son la mejor devoción.
10- Procura comprar, tener y leer libros buenos.
11- Lleva siempre algún escapulario o medalla contigo.
12- Ten en tu casa un Crucifijo y una imagen de la Virgen.
13- Los domingos y fiestas, reza, descansa, y goza.
14- Si vives en buenas ocasiones, serás bueno.
15- Si te metes en malas ocasiones, serás malo.
16- Métete en alguna congregación o sociedad religiosa.
17- Nunca te metas en asociaciones malas o peligrosas.
18- Los pecados más comprometidos y de peores consecuencias son: la deshonestidad, el hurto, y la maledicencia.
19- Haz bien, y sufre bien los sinsabores de cada día.
20- Haz el bien y nunca te arrepentirás de ello.
21- Si haces el mal, te arrepentirás tarde o temprano.
22- No leas periódicos, revistas ni libros malos.
23- No leas novelas sino muy pocas, y muy buenas.
24- Aprovecha bien el tiempo y ahorra el dinero.
25- Ten alegría, buen humor y diversiones buenas.
26- No tengas afán de gozar mucho, sino con templanza.
27- Trabaja para descansar, y descansa para trabajar.
28- Acostúmbrate a hacer bien todo y bien a todos.
29- A nadie hagas nunca mal.
30- Da lismona, toda la que puedas; no perderás nada.
31- Habla bien de todos y si no puedes, calla antes que hablar mal.

| Preparación: OratorioCarmelitano.com / OratorioCarmelitano.blogspot.com




| Devocionario | | Confesion | | DevocionarioCristiano | | DevotoCristiano |


11.8.21

Devoción que debemos tener a la Madre de nuestro Señor



Devoción a la Virgen del Carmelo es un deseo sincero de honrarla y de agradarla por ser Madre de Dios y madre nuestra.

El que piense bien la grandeza de la Madre de Dios y lo mucho que Dios la ama y favorece a los que son devotos de su Madre, el que medite la bondad de nuestra Madre y los muchos beneficios que obtiene de Dios para los hombres, no podrá menos de ser muy devoto de la Virgen María.

Lo esencial de su devoción es venerarla como Madre de Dios, por su excelencia casi divina, y amarla como a Madre nuestra por su bondad semejante a la de su Hijo.

Las mejores prácticas o devociones para con la Virgen son éstas:

- Consagrarse a ella teniendo un firme deseo de hacer todo lo que a ella le agrade, y abstenerse de cuanto la desagrade y la ofenda.

- Encomendarse mucho a ella.

- Especialmente, guardar sus fiestas y los sábados carmelitanos con más piedad, comulgando, y haciendo alguna obra buena de caridad, o dando limosna.

- Llevar algún escapulario con nosotros, o alguna de sus medallas.

- Rezar el rosario a diario, y mejor en familia y, de tener, con los criados o/y empleados.

- Rezar tres Avemarías al acostarse o al levantarse. Rezar también otras oraciones marianas.

- Tener alguna imagen suya siempre cerca.

- Hacer especial devoción y veneración en el mes de mayo, y en el mes de julio (el primero, el mes de la Virgen por excelencia, y el segundo, el mes de nuestra Señora del Carmelo).

- Pertenecer a una de sus muchas Congregaciones.

- Hacer sacrificios con algún gusto o espectáculo, privándonos de ello por amor a la Virgen.

- Visitar las iglesias que tengamos cerca y que estén bajo su advocación.

- Guardar mucha castidad.


Las ventajas preciosísimas de esta devoción son:

- La devoción a la Virgen es señal de predestinación (de alcanzar la Vida Eterna).

- Ningún devoto de la Virgen se condenará.

- La devoción a la Virgen es uno de los más eficaces medios de santificarse.

- Todos los santos han sido muy devotos de la Virgen.

- La devoción a la Virgen es uno de los mejores medios para no ser deshonestos y guardar la pureza.

- La devoción a la Virgen es uno de los mejores consuelos que tenemos a la hora de la muerte.

- La devoción a la Virgen, sobre todo a Nuestra Señora del Carmelo, es el mejor medio para no tener que sufrir mucho purgatorio.

| Preparación: OratorioCarmelitano.com / OratorioCarmelitano.blogspot.com




| Devocionario | | Confesion | | DevocionarioCristiano | | DevotoCristiano |


10.8.21

Devoción al Sagrado Corazón de Jesús



Debemos tener gran devoción al Sagrado Corazón de Jesús por lo mucho que amó y ama a los hombres, y por lo poco que los hombres le aman y le han amado.

El que piense bien estas dos cosas: el gran amor que el Corazón de Jesucristo Nuestro Señor nos tuvo, y las grandes ofensas con que los hombres hemos afligido a ese Corazón, no podrá menos de ser muy devoto de él.

Los "Actos esenciales" de esta devoción son: Amor y Reparación. Amor por lo mucho que nos amó, y Reparación o desagravio por lo mucho que es agraviado y despreciado.

Los Actos Accidentales o prácticas de esta devoción son todo lo que a cada uno le inspira el amor del Corazón de Jesús, y el deseo de reparar sus ofensas. Entre estas prácticas hay varias que desea el Sagrado Corazón de Jesús: venerarlo, consagrarse a él, celebrar su fiesta, comulgar los primeros viernes, y venerar mucho al Santísimo Sacramento del Altar.

Para animar a esta devoción el Corazón de Jesús hizo a Santa María Margarita estas promesas:

1- A las almas consagradas a mi Corazón, les daré las gracias necesarias para su estado.
2- Daré paz a las familias.
3- Las consolaré en todas sus aflicciones.
4- Seré su amparo y refugio seguro durante la vida, y principalmente en la hora de la muerte.
5- Derramaré bendiciones abundantes sobre sus empresas.
6- Los pecadores hallarán en mi Corazón la fuente y el océano infinito de la misericordia.
7- Las almas tibias se harán fervorosas.
8- Las almas fervorosas se elevarán rápidamente a gran perfección.
9- Bendeciré las casas en que la imagen de mi Sagrado Corazón esté expuesta y sea honrada.
10- Daré a los sacerdotes la gracia de mover los corazones empedernidos.
11- Las personas que propaguen esta devoción tendrán escrito su nombre en mi Corazón y jamás será borrado de él.
12- A todos los que comulguen nueve primeros viernes de mes continuos, el amor omnipotente de mi corazón les concederá la gracia de la perserverancia final.

| Preparación: OratorioCarmelitano.com / OratorioCarmelitano.blogspot.com




| Devocionario | | Confesion | | DevocionarioCristiano | | DevotoCristiano |

9.8.21

Ejercicio de la meditación matutina



Para empezar, piensa en la presencia de Dios.

Oración preparatoria.
¡Señor mío y Dios mío! Creo firmísimamente que estáis aquí presente. Os amo y adoro con todo el afecto de mi pobre corazón. Os doy gracias por todos vuestros beneficios, y os pido humildemente perdón de todos mis pecados. Dadme la gracia de hacer bien esta meditación, de manera que todos mis pensamientos y afectos vayan dirigidos a vuestra mayor gloria y provecho de mi alma.

A este mismo fin acudo a Vos, Virgen Santísima, madre mía del Carmelo, y a vosotros Angeles y Santos de la Corte Celestial. Alcanzadme de Dios esta gracia.

(Padrenuestro, Avemaría y Gloria)


1- Ejercicio de la memoria. - ¿Qué voy a meditar?
Lee un párrafo de las Escrituras, recuerda un punto de algún libro religioso, una máxima o una verdad. Y date cuenta de ella.

2- Ejercicio del entendimiento. - Si esto es verdad, ¿qué debo hacer?
Piensa en lo que has de hacer para ajustar tu conducta a lo que has leído o recordado. Piensa si lo has hecho hasta ahora. Y cómo el hacerlo es decoroso, útil, agradable, fácil, necesario...

3- Ejercicio de la voluntad. - Propongo hacer esto que he visto que debo hacer.
Forma aquí tus propósitos y anímate a cumplirlos. Piensa también en los obstáculos que hallarás y en los medios que te servirán para superarlos o/y enfrentarte a ellos.

4- Ejercicio de la súplica. - Pero como soy débil para cumplir los buenos propósitos, voy a pedir gracia a Dios.
Y con oraciones y afectos, pide gracia para obrar conforme a lo que has prometido. Encomiéndate a Nuestro Señor Jesucristo y reza al fin el "Alma de Cristo":

Anima Christi
Anima Christi, sanctifica me.
Corpus Christi, salva me.
Sanguis Christi, inebria me.
Aqua lateris Christi, mundaret me.
Passio Christi, conforta me.

O bone Iesu, exaudi me:
intra tua vulnera absconde me,
ne permittas me separari a te.

Ab hoste maligno defende me,
in hora mortis meae voca me,
et iube me venire ad te,
ut cum Angeles et Sanctis tuis laudem te
in saecula saeculorum. Amen.


Alma de Cristo
Alma de Cristo, santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, purifícame.
Pasión de Cristo, confórtame.

O buen Jesús, escúchame,
dentro de tus llagas, escóndeme,
no permitas que me separe de ti.

Del maligno enemigo, defiéndeme,
en la hora de mi muerte, llámame,
y mándame ir a ti
para que con tus Ángeles y tus Santos te alabe
por los siglos de los siglos. Amén.



Y a la Virgen reza el Avemaría o la Salve, y a San José o a otros santos de tu devoción.

Fin. - Reza, para terminar, la preciosa oración del Padrenuestro.

| Preparación: OratorioCarmelitano.com / OratorioCarmelitano.blogspot.com




| Devocionario | | Confesion | | DevocionarioCristiano | | DevotoCristiano |