Semana en el Oratorio

Desprecio de los bienes mundanos

10.11.17

Las tres prerrogativas del Escapulario Carmelitano


Primera: En este privilegio, nos adopta María Santísima a los Carmelitas, y a todos los que visten el escapulario, por especiales hijos suyos. Esta filiación, y adopción espiritual, no es la común y general de la que gozan todos los fieles por la gracia Santificante, sino es más especial, al estar específicamente destinada a los hijos del carmelo.

Segunda: El segundo privilegio de esta Vestidura Celestial de Ntra. Sra. del Monte Carmelo es, quien devotamente la vistiese, no padecerá fuego eterno. Esto es: que alcanzará con su eficaz intercesión de su amantísimo Hijo, le dé auxilios eficaces para que en esta vida se arrepienta, muera en gracia y, por tanto, se salve. Este es el genuino sentido de la promesa de la Virgen Carmelitana.




Tercera: Y el tercer privilegio de nuestro Sagrado Escapulario, es el de ser señal de salud, especialmente espiritual. Es también señal de paz, y pacto, que hizo Santa María Virgen, con que firmaba su perpetua protección, su tierno y maternal amor, y su amparo, a todos los que vistiesen este Santo Escapulario, con cuya protección se logra también un pacto eterno de paz entre Dios y el hombre, verificándose en esto que ningún devoto de esta Soberana Reina se aleja de su Hijo, como dice Justiniano ("Super illud Mulier ecce filius tuus").

Para ganar estos privilegios no pide nuestra Señora del Carmelo otra cosa que vestir el santo Escapulario, como debe vestirse, hasta morir. Así con razón muchos autores nos aplican a los carmelitas, y a los que llevan el Escapulario, aquellas palabras de Job: "Yo te libraré en seis días de toda tribulación, pero en el séptimo, que es sábado, no te tocará ningún mal", explicando en esto la continua y especial protección que tenemos de tan poderosa Madre.

| Preparación: OratorioCarmelitano.com / OratorioCarmelitano.blogspot.com

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