Desprecio de los bienes mundanos

5.4.22

Letanías de los santos (rogativas)



Señor, ten piedad.
- Señor, ten piedad.

Cristo, ten piedad.
- Cristo, ten piedad.

Señor, ten piedad.
- Señor, ten piedad.

Cristo, óyenos.
- Cristo, óyenos.

Cristo, escúchanos.
- Cristo, escúchanos.

Dios, Padre celestial,
- ten misericordia de nosotros.

Dios, Hijo Redentor del mundo,
- ten misericordia de nosotros.

Dios Espíritu Santo,
- ten misericordia de nosotros.

Santa María,
- ruega por nosotros.

Santa Madre de Dios,
- ruega por nosotros.

Santa Virgen de las Vírgenes,
- ruega por nosotros.

San Miguel,
- ruega por nosotros.

San Gabriel,
- ruega por nosotros.

San Rafael,
- ruega por nosotros.

Todos los Santos Ángeles y Arcángeles,
- rogad por nosotros.

Todos los santos coros de Espíritus bienaventurados,
- rogad por nosotros.

San Juan Bautista,
- ruega por nosotros.

San José,
- ruega por nosotros.

Todos los santos Patriarcas y Profetas,
- rogad por nosotros.

San Pedro,
- ruega por nosotros.

San Pablo,
- ruega por nosotros.

San Andrés,
- ruega por nosotros.

Santiago,
- ruega por nosotros.

San Juan,
- ruega por nosotros.

Santo Tomás,
- ruega por nosotros.

San Felipe,
- ruega por nosotros.

San Bartolomé,
- ruega por nosotros.

San Mateo,
- ruega por nosotros.

San Simón,
- ruega por nosotros.

San Tadeo,
- ruega por nosotros.

San Matías,
- ruega por nosotros.

San Bernabé,
- ruega por nosotros.

San Lucas,
- ruega por nosotros.

San Marcos,
- ruega por nosotros.

Todos los Santos Apóstoles y Evangelistas,
- rogad por nosotros.

Todos los Santos discípulos del Señor,
- rogad por nosotros.

Todos los Santos Inocentes,
- rogad por nosotros.

San Esteban,
- ruega por nosotros.

San Lorenzo,
- ruega por nosotros.

San Vicente,
- ruega por nosotros.

San Juan,
- ruega por nosotros.

Santos Fabián y Sebastían,
- rogad por nosotros.

Santos Cosme y Damián,
- rogad por nosotros.

Santos Gervasio y Protasio,
- rogad por nosotros.

Todos los santos Mártires,
- rogad por nosotros.

San Gregorio,
- ruega por nosotros.

San Ambrosio,
- ruega por nosotros.

San Agustín,
- ruega por nosotros.

San Jerónimo,
- ruega por nosotros.

San Martín,
- ruega por nosotros.

San Nicolás,
- ruega por nosotros.

Todos los santos Pontífices y Confesores,
- rogad por nosotros.

Todos los santos Doctores,
- rogad por nosotros.

San Antonio,
- ruega por nosotros.

San Benito,
- ruega por nosotros.

San Bernardo,
- ruega por nosotros.

Santo Domingo,
- ruega por nosotros.

San Francisto,
- ruega por nosotros.

Todos los santos Sacerdotes y Levistas,
- rogad por nosotros.

Todos los santos Monjes y Ermitaños,
- rogad por nosotros.

Santa María Magdalena,
- ruega por nosotros.

Santa Agueda,
- ruega por nosotros.

Santa Lucía,
- ruega por nosotros.

Santa Inés,
- ruega por nosotros.

Santa Cecilia,
- ruega por nosotros.

Santa Catalina,
- ruega por nosotros.

Santa Anastasia,
- ruega por nosotros.

Santa Teresa,
- ruega por nosotros,

Todas las santas Vírgenes y Viudas,
- rogad por nosotros.

Todos los santos y santas de Dios,
- interceded por nosotros.

Sé para nosotros propicio,
- perdónanos, Señor.

Sé para nosotros propicio,
- escúchanos, Señor.

De todo mal,
- líbranos, Señor.

De todo pecado,
- líbranos, Señor.

De tu ira,
- líbranos, Señor.

De muerte repentina e imprevista,
- líbranos, Señor.

De las asechanzas del demonio,
- líbranos, Señor.

De ira y odio y toda mala voluntad,
- líbranos, Señor.

Del espíritu de impureza,
- líbranos, Señor.

De rayos y tempestades,
- líbranos, Señor.

Del castigo de terremotos,
- líbranos, Señor.

De pestes, hambres y guerras,
- líbranos, Señor.

De la muerte eterna,
- líbranos, Señor.


Por el misterio de tu santa encarnación,
- líbranos, Señor.

Por tu nacimiento,
- líbranos, Señor.

Por tu bautismo y sagrado ayuno,
- líbranos, Señor.

Por tu cruz y pasión,
- líbranos, Señor.

Por tu muerte y sepultura,
- líbranos, Señor.

Por tu santa resurrección,
- líbranos, Señor.

Por tu admirable ascensión,
- líbranos, Señor.

Por la venida del Espíritu Santo Consolador,
- líbranos, Señor.

En el día del juicio,
- líbranos, Señor.


Los pecadores,
- te rogamos, óyenos.

Que nos perdones,
- te rogamos, óyenos.

Que seas para nosotros benigno,
- te rogamos, óyenos.

Que te dignes movernos a verdadera penitencia,
- te rogamos, óyenos.

Que te dignes regir y conservar tu santa Iglesia,
- te rogamos, óyenos.

Que te dignes conservar en la santa religión al Prelado apostólico y a todas las órdenes de la eclesiástica jerarquía,
- te rogamos, óyenos.

Que te dignes humillar a los enemigos de la Santa Iglesia,
- te rogamos, óyenos.

Que te dignes conceder la paz y la verdadera concordia a los reyes y príncipes cristianos,
- te rogamos, óyenos.

Que te dignes conceder paz y unidad a todo el pueblo cristiano,
- te rogamos, óyenos.

Que levantes nuestras almas a deseos celestiales,
- te rogamos, óyenos.

Que recompenses con sempiternos bienes a todos nuestros bienhechores,
- te rogamos, óyenos.

Que libres de la enterna condenación nuestras almas y las de nuestros hermanos, parientes y bienhechores,
- te rogamos, óyenos.

Que te dignes dar y conservar los frutos de la tierra,
- te rogamos, óyenos.

Que te dignes conceder el descanso eterno a todos los fieles difuntos,
- te rogamos, óyenos.

Que te dignes escucharnos,
- te rogamos, óyenos.

Hijo de Dios,
- te rogamos, óyenos.


Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,
- perdónanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,
- escúchanos, Señor.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,
- ten misericordia de nosotros.


Cristo, óyenos,
- Cristo, óyenos.

Cristo, escúchanos,
- Cristo, escúchanos.

Señor, ten piedad,
- Señor, ten piedad.

Cristo, ten piedad,
- Cristo, ten piedad.


Padrenuestro (en voz baja)

Y no nos dejes caer en la tentación,
- mas líbranos del mal. Amén.

| Preparación: OratorioCarmelitano.com / OratorioCarmelitano.blogspot.com




| Devocionario | | Confesion | | DevocionarioCristiano | | DevotoCristiano |

4.4.22

Oficio de difuntos



Padrenuestro, Avemaría y Credo, todo ello rezado en voz baja.


Invitatorio:
Al Rey por quien todo vive, venid, adoremos.
- Al Rey por quien todo vive, venid, adoremos.

Venid, regocijémonos en el Señor, cantemos a Dios nuestro Salvador, corramos a su presencia dándole gracias y entonemos himnos a su gloria.

Al Rey, por quien todo vive, venid, adoremos.

Porque el Señor es el gran Dios, el gran Rey sobre todos los demás; el Señor no rechazará a su pueblo, porque en su mano tiene toda la extensión de la tierra, y ve las cumbres de los montes.

Venid, adorémosle.

Suyo es el mar, Él lo hizo; sus manos fundaron la tierra: venid, adorémosle, postrémonos ante Dios, lloremos ante el Señor que nos creó, porque Él es el Señor Dios nuestro, y nosotros somos su pueblo y las ovejas de sus prados.

Al Rey por quien todo vive, venid, adoremos.

Hoy, si oyereis su voz, no endurezcáis vuestros corazones como el día en que le irritó el pueblo, tentándole en el desierto; tentándole y probándole, y eso que habían visto sus obras.

Venid, adorémosle.

Cuarenta años estuve junto a ese pueblo, y dije: estos siempre están descarriados de corazón, no conocen mis caminos; les juro en mi cólera que no entrarán en mi reposo.

Al Rey por quien todo vive, venid, adoremos.

Dadles, Señor, el descanso eterno, y la luz perpetua brille sobre ellos.

Venid, adorémosle.

Al Rey por quien todo vive, venid, adoremos.


| Preparación: OratorioCarmelitano.com / OratorioCarmelitano.blogspot.com




| Devocionario | | Confesion | | DevocionarioCristiano | | DevotoCristiano |

3.4.22

Officium defunctorum



Paternoster, Avemaria, Credo, totum secreto.

Invitatorio:
Regem cui omnia vivunt,
-Venite adoremus.
Venite, exutemus Domino, iubilemus Deo salutari nostro: praeoccupemus faciem eius in confessione, et in psalmis iubilemus ei.

Regem, cui omnia vivunt, venite adoremus.

Quoniam Deus magnus Dominus, et Rex magnus super omnes deos: quoniam non repellet Dominus plebem suam, quia in manu eius sunt omnes fines terrae, et altitudines montium ipse conspicit.

Venite adoremus.

Quoniam ipsius est mare, et ipse fecit illud, et aridam fundaverunt manus eius: venite, adoremus, et procidamus ante Deum, ploremus coram Domino, qui fecit nos, quia ipse est Dominus Deus noster, nos autem populus eius, et oves pascuae eius.

Regem cui omnia vivunt, venite adoremus.

Hodie si vocem eius audieritis, nolite obdurare corda vestra, sicut in exacerbatione secundum diem tentationis in deserto, ubi tentaverunt me patres vestri, probaverunt et viderun opera mea.

Venite adoremus.

Quadraginta annis proximus fui generationi huie, et dixi: semper hi errant corde, ipsi vero non cognoverunt vias meas, quibus iuravi in ira mea, si introibunt in requiem meam.

Regem, qui omnia vivunt, venite adoremus.

Requien aeternam dona eis Domine, et lux perpetua luceat eis.

Venite adoremus.

Regem, cui omnia vivunt, venite adoremus.

| Preparación: OratorioCarmelitano.com / OratorioCarmelitano.blogspot.com




| Devocionario | | Confesion | | DevocionarioCristiano | | DevotoCristiano |

2.4.22

Oración a Nuestra Señora contra las muertes repentinas



Señora mía, Santa María del Monte Carmelo, llena de gracia y de misericordia, yo, indigno siervo tuyo, humildemente te ruego que no permitas que me muera de muerte arrebatada, para que no se vaya mi alma de este mundo sin entera fe, sin confesión y sin satisfacción de todos mis pecados.

Oh María, Virgen bendita carmelitana, por el amor de tu Hijo bendito muy amado, ruega por mí pecador. Amén.

| Preparación: OratorioCarmelitano.com / OratorioCarmelitano.blogspot.com




| Devocionario | | Confesion | | DevocionarioCristiano | | DevotoCristiano |

31.3.22

Oración para obtener una buena muerte



Señor míos Jesucristo, Dios de bondad, Padre de misericordia; me presento ante Vos con el corazón humillado y contrito, y os encomiendo mi última hora, y lo que después de ella me espera.

Cuando mis pies, perdiendo su movimiento, me adviertan que mi carrera en este mundo está próxima a su fin,
- Jesús misericordioso, tened compasión de mí.

Cuando mis manos, trémulas y entorpecidas, no puedan ya estrechar el crucifijo, y a pesar mío le deje caer sobre el lecho de mi dolor,
- Jesús misericordioso, tened compasión de mí.

Cuando mis ojos, vidriados y desencajados por el horror de la inminente muerte, fijen en Vos sus miradas lánguidas y moribundas,
- Jesús misericordioso, tened compasión de mí.

Cuando mis labios, fríos y convulsos, pronuncien por última vez vuestro adorable nombre,
- Jesús misericordioso, tened compasión de mí.

Cuando mi cara, pálida y amoratada, cause lástima y terror a los circunstantes, y mis cabellos, bañados con el sudor de la muerte, erizándose en mi cabeza anuncien que está cercano mi fin,
- Jesús misericordioso, tened compasión de mí.

Cuando mis oídos, próximos a cerrarse para siempre a las conversaciones de los hombres, se abran para oír de vuestra boca la sentencia irrevocable que ha de fijar mi suerte por toda la eternidad,
- Jesús misericordioso, tened compasión de mí.

Cuando mi imaginación, agitada de horrendos fantasmas, me cause mortales congojas, y mi espíritu, perturbado con el temor de vuestra justicia por el recuerdo de mis iniquidades pasadas, luche con el infernal enemigo que quisiera arrebatarme la esperanza en vuestra misericordia y precipitarme en los horrores de la desesperación,
- Jesús misericordioso, tened compasión de mí.

Cuando mi corazón, débil y oprimido por la angustia y el dolor de la enfermedad, se vea sobrecogido por el temor de la muerte, fatigado y rendido por los esfuerzos hechos contra los enemigos de mi salvación,
- Jesús misericordioso, tened compasión de mí.

Cuando derrame las últimas lágrimas, síntomas de mi destrucción, recibidlas, Señor, como un sacrificio de expiación, a fin de que yo muera como víctima de penitencia; y en aquel momento terrible,
- Jesús misericordioso, tened compasión de mí.

Cuando mis parientes y amigos, juntos alrededor de mí, se estremezcan al verme y me encomienden a Vos,
- Jesús misericordioso, tened compasión de mí.

Cuando, perdido el uso de los sentidos, el mundo todo desaparezca de mi vista, y gima yo entre las angustias de la última agonía y los afanes de la muerte,
- Jesús misericordioso, tened compasión de mí.

Cuando los últimos suspiros del corazón esfuercen al alma para salir del cuerpo, aceptadlos, Señor, como muestra de una santa impaciencia de ir hacia Vos, y entonces,
- Jesús misericordioso, tened compasión de mí.

Cuando mi alma salga para siempre de este mundo, dejando el cuerpo pálido, frío y sin vida, aceptad la destrucción de él como un homenaje que rindo a vuestra divina Majestad; en aquella hora postrera,
- Jesús misericordioso, tened compasión de mí.

Y al fin, cuando mi alma comparezca ante Vos y vea por primera vez el esplendor de vuestra majestad, no la arrojéis de vuestra presencia. Dignaos recibirme en el seno de vuestra misericordia, para que proclame eternamente vuestras alabanzas. Y entonces, ahora y siempre,
- Jesús misericordioso, tened compasión de mí.


Oración:
Oh Dios mío que, al condenarnos a la muerte, nos habéis ocultado su momento y hora; haced que viviendo en justicia y santidad todos los días de vida, merezca salir de este mundo en vuestro santo amor. Por los méritos de nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina con Vos en unidad del Espíritu Santo. Amén.

| Preparación: OratorioCarmelitano.com / OratorioCarmelitano.blogspot.com




| Devocionario | | Confesion | | DevocionarioCristiano | | DevotoCristiano |