11.5.17

Jesús, el Buen Pastor


La imagen de Jesucristo, Buen Pastor, se ha rodeado en la iconografía cristiana de un bucolismo que le ha quitado a esta imagen evangélica gran parte de la profundidad que tiene.

Es difícil hacer un comentario original del Buen Pastor. Y no voy a intentarlo, naturalmente. Personalmente, me he fijado en la última frase pronunciada por Jesucristo cuando se presenta a sí mismo como Buen Pastor. Una frase que es el compendio de la misión de Cristo en el mundo y que merece que la repitamos con frecuencia. "Yo he venido", dice, "para que las ovejas tengan vida y la tengan en abundancia".




No se puede decir más en menos palabras. El que sigue a Cristo debe ser, por consiguiente, un hombre rebosante de vida.

¿Somos así los cristianos?

¿Somos seres vivos los cristianos?

¿Nuestras comunidades son un conjunto de personas, que creen, aman y engendran nuevos hijos capaces a su vez de amar, de trabajar, de luchar, de sufrir y de gozar por causa de la fe? ¿Nuestras comunidades son focos de alegría interior en un mundo en el que tanto se lleva lo triste, la angustia, el pasotismo y demás actitudes que transforma el espíritu humano en algo sin horizonte y sin esperanza?

¿O son un conjunto de hombres y mujeres que siguen por inercia unos ritos desprovistos de calor y de vida, que nada dicen ni a los que participan en ellos?

Entrar por la puerta que es Cristo es encontrar la libertad y la comida, el agua y el espíritu, la alegría y el optimismo. Entrar por la puerta que es Cristo es encontrar la VIDA con mayúsculas. Y la vida es algo que se contagia, que engendra nueva vida.

Esto y no otra cosa quiere Cristo para los suyos. Para esto vino y para esto dijo, con toda verdad, que era el Buen Pastor.

Pidamos siempre al Padre que envíe buenos pastores a su Iglesia, que sean seguidores fieles de Jesucristo, capaces de hacer, antes de hablar, de dirigir a los hombres hacia Cristo, donde está el aire libre y la salvación.

| Preparación: OratorioCarmelitano.com / OratorioCarmelitano.blogspot.com

1 comentario:

  1. No importa nuestra condición en la vida, las limitaciones por las que tengamos que pasar, lo único verdaderamente importante en la vida es dirigir nuestros pasos hacia CRISTO, vivir dentro del corazón de CRISTO y el SEÑOR derramará sobre nosotros su inmenso amor y misericordia, fuera de él no hay nada, solo muerte, dentro de CRISTO esta la vida eterna.


    *Permanezcan Firmes...: https://www.youtube.com/watch?v=QbwxD9D1JTI&t=366s

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