Desprecio de los bienes mundanos

4.7.22

El respeto humano



Hijo, pon tu corazón fijamente en Dios, y no temas los juicios humanos cuando la conciencia no te acusa. Bueno es y dichoso padecer de esta suerte, y esto no es duro al corazón humilde, que confía más en Dios que en sí mismo.

Aunque san Pablo trabajó en contentar a todos en el Señor, y fue todo para todos, nada tuvo el ser juzgado del mundo. Mucho hizo por la salud y edificación de los otros, trabajando cuanto pudo y estaba de su parte; pero no se pudo librar de que le juzgasen y despreciasen algunas veces.

Por eso lo encomendó todo a Dios, que lo conoce todo, y con paciencia y humildad se defendía de las malas lenguas y de los que piensan vanidades y mentiras y las dicen como se les antoja.


Tomás de Kempis

2.7.22

Mes de julio, mes de Nuestra Señora del Carmelo



Este mes es un mes muy especial para todos los carmelitas, ya que celebramos el mes de la festividad de Nuestra Señora del Carmelo que es, como bien sabéis, el día 16. Además, este año será sábado, el día por excelencia dedicado a nuestra Madre.

Recuerda que, desde el Oratorio, puedes acceder a la novena, oraciones diversas y la oración especial para este mes, desde éste enlace. ¡No dejes de recordar cada día, y más y especialmente éste mes, a Nuestra Señora del Carmelo y solicitar constantemente su poderosa protección e intercesión ante su Hijo Jesucristo!

| Redacción: OratorioCarmelitano.com / OratorioCarmelitano.blogspot.com

1.7.22

Aunque



Aunque sientas el cansancio.
Aunque el triunfo te abandone.
Aunque un error te lastime.
Aunque un negocio se quiebre.
Aunque una traición te hiera.
Aunque una relación se apague.
Aunque el dolor te queme los ojos.
Aunque ignoren tus esfuerzos.
Aunque la ingratitud sea la paga.
Aunque la incomprensión corte tu risa.
Aunque todo parezca nada...

Vuelve a empezar.

Mario Benedetti.

30.6.22

Los desconocidos e indescriptibles planes de Dios



Del Señor es la tierra y cuanto la llena (Sal. 23, 1)




Tú eres el Dios de la creación, yo veo las maravillas del cosmos, Tú has hecho todo eso para nosotros; bien podemos alegrarnos de ello, viendo qué grande es tu poder. Yo te adoro.

Yo veo en el mundo sufrimiento, injusticia y muerte, parece que Tú no te interesas por ello. Pero no, Dios providente: Tú creas salvación a través de la desgracia. ¡Qué incomprensibles son tus planes! Yo te adoro.


Theo Schmidkonz