Semana en el Oratorio

Desprecio de los bienes mundanos

14.4.22

El voto de castidad



Muchas personas virtuosas, sobre todo en la juventud, suelen hacer voto de castidad para mejor guardarse del vicio de la dehonestidad, y agradar e imitar a la Virgen Santísima, que lo hizo en su niñez inspirada del Espíritu Divino.

Este voto obliga a abstenerse de todo acto deliberado que sea contra el sexto mandamiento o el noveno, y a no casarse mientras dure el voto. Y si bien no es obligatorio, es conveniente que el que lo hace tenga una vida más recogida, más modesta en el vestir y en el proceder, más mortificada en los sentidos, y más alejada de la vida mundana y diversiones del siglo.

El voto de castidad puede ser perpetuo y para siempre, o temporal. No conviene de ningún modo hacer voto perpetuo sin consejo y licencia de un prudente confesor, que lo concederá a muy pocas personas, y éstas muy probadas. Es mejor hacer voto temporal de castidad, como para un año, o hasta una fiesta de la Virgen o del Señor, y aún esto hágase con consulta del confesor. Al confesor también se debe preguntar cualquier duda, o consultar cualquier dificultad que se tenga en entenderlo, guardarlo o/y cumplirlo.


ORACIÓN PARA HACER Y RENOVAR EL VOTO DE CASTIDAD

Todopoderoso y sempiterno Dios, yo (decimos nuestro nombre), aunque enteramente indigno de presentarme ante vuestra divina presencia, confiado en vuestra piedad y misericordia infinita y movido del deseo de serviros, y de imitar y agradar a vuestra Purísima Madre, Virgen de las Vírgenes, delante de la Sacratísima Virgen María del Monte Carmelo y de toda la corte celestial, hago a vuestra Majestad Divina voto de castidad, prometiendo guardarme hasta (decir la fecha: la fiesta, el día...).

Mas ahora a vuestra inmensa bondad y clemencia suplico humildemente, por la sangre de Jesucristo, y por la intercesión de su Madre Castísima, que os dignéis aceptar con agrado este voto, y así como me habéis dado gracia para deserlo y ofrecerlo, así me la deis también, y de forma muy abundante, para cumplirlo. Amén.

(Rezar ahora tres Avemarías a la Santísima Virgen Carmelitana).


Saber más:
Catecismo católico - sexto mandamiento, noveno mandamiento -

| Preparación: OratorioCarmelitano.com / OratorioCarmelitano.blogspot.com




| Devocionario | | Confesion | | DevocionarioCristiano | | DevotoCristiano |

No hay comentarios:

Publicar un comentario