Consagración

Acto de Consagración a Nuestra Madre del Monte Carmelo

El Acto de Consagración a la Virgen Carmelitana es uno de los momentos más especiales e importantes dentro de la vida de fe de todo carmelita, por lo tanto no debe tomarse a la ligera. Es un acto que, junto con la imposición del escapulario, nos incorpora al ideal carmelitano y con el cual pedimos la especial intervención de nuestra queridísima Madre para que nos asista, así como su vigilancia e intercesión poderosa a lo largo de nuestra vida mortal.

En él, nos comprometemos a cuidar y enriquecer nuestra vivencia como cristianos, y profesamos nuestra especial devoción y consideración a la Virgen del Carmelo (Virgin of Carmel) bajo la advocación de Nuestra Señora del Monte Carmelo (Our Lady of Mount Carmel).

En ella rogamos que la bendita Virgen del Carmen nos proteja y asista, en especial que nos guarde y nos auxilie en el momento de nuestra partida, y que nos cubra con su manto para llevarnos al Cielo a través de todas las vicisitudes, tentaciones y peligros a los que tenemos que enfrentarnos en nuestro quehacer diario.

Es conveniente realizar la consagración estando en gracia de Dios, y renovarla al menos una vez al año. Podemos elegir como fecha de renovación de los votos de nuestra consagración carmelitana el día de la festividad carmelitana, un sábado que específicamente nos resulte especial, la fecha del aniversario de nuestra consagración, la de nuestra profesión religiosa, la fecha de admisión a la cofradía, la de la imposición del escapulario, etc.

La fórmula para realizar la consagración es la siguiente:

Acto de Consagración a Santa María del Monte Carmelo

María Santísima: has suscitado en la Iglesia la Orden del Carmelo, dándole el Escapulario como signo especial de tu protección.

Eres el modelo de nuestra vida consagrada al servicio de Cristo en la contemplación de la Palabra y en la entrega generosa a los hermanos.

YO [decir el nombre] ME CONSAGRO A TI, VIRGEN DEL CARMELO, para mejor vivir en obsequio de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Asimismo, es aconsejable a todos los carmelitas realizar la visita semanal y realizar las oraciones de la misma, con el fin de no dejar enfriar nuestra vida religiosa y espiritual, auténtico alimento para nuestra alma en su relación con la Madre y Reina del Monte Carmelo. La práctica de la visita semanal debería de tratarse de un momento de meditación, acompañado de oración, con las plegarias de la misma visita.

El creyente carmelita consagrado deberá tratar por todos los medios que Dios ponga a su disposición de llevar una vida lo más santa y crístiana posible, que incluye la práctica de las obras de misericordia, el estudio de la Biblia, la oración constante, y por supuesto las prácticas de piedad y asistencia a misas y realización de confesiones que aconseja la Santa Madre Iglesia.

Preguntas y respuestas sobre el carmelo y el escapulario

- ¿Qué promete Nuestra Madre la Virgen del Carmelo en el escapulario?
"Quien muere investido con este Escapulario será preservado de las llamas eternas. Es un signo de salvación, una segura salvación en peligro, una promesa de paz y de mi especial protección hasta el fin de los siglos ".

- ¿Quién puede investirse del escapulario?
Cualquier cristiano independientemente de su edad.

- ¿Cual es el acto de investidura del escapulario?
El acto de investidura de un escapulario es el siguiente:

Oficiante: - Muéstranos, oh Señor, tu misericordia.
Respuesta: - Y concédenos Tu salvación.
O: - Señor, escucha mi oración.
R: - Y que mi clamor llegue a Ti.
O: - El Señor esté con vosotros.
R - Y con tu Espíritu.
O - Señor Jesucristo, Salvador de la raza humana, santifica + por Tu poder estos escapularios, que por amor de Ti y por amor a Nuestra Señora del Monte Carmelo tus siervos se vestirán con devoción, para que por intercesión de la misma Virgen María, Madre de Jesucristo, y protegidos contra el espíritu maligno, perseveran hasta la muerte en Tu gracia. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

El oficiante toca con agua bendita el escapulario y a la persona, y se lo pone diciendo:

O - Recibe este bendito escapulario y suplica a la Santísima Virgen que a través de sus méritos, puedas vestirlo sin machan alguna. Que te defienda contra toda adversidad y te acompañe a la vida eterna. Amén.

Tras la investidura el oficiante continúa con las oraciones:

O - Yo, por el poder que me es conferido, os admito a participar en todos los beneficios espirituales obtenidos por la misericordia de Jesucristo por la Orden Religiosa del Monte Carmelo. En el nombre del Padre + y del Hijo + y del Espíritu Santo. + Amén.

Que Dios Todopoderoso, el Creador del Cielo y de la tierra, que se ha dignado unirte a la Confraternidad de la Santísima Virgen del Monte Carmelo, te bendiga +. Rogamos a ella que aplaste la cabeza de la antigua serpiente para que puedas entrar en posesión de tu herencia eterna por medio de Cristo nuestro Señor.

R - Amén.

A continuación se vuelve a derramar agua bendita en la persona que acaba de recibir el escapulario.


- ¿Qué requisitos debe tener el escapulario?
Debe estar bendecido previamente.

- ¿Quién puede investir el escapulario?
Antiguamente solo y exclusivamente los carmelitas podían investir el escapulario a otros fieles. Por fortuna, actualmente, cualquier sacerdote puede hacerlo y de esta manera todo cristiano puede aprovecharse de las bendiciones y beneficios que otorga la protección especial de la Virgen del Carmen. También se defiende que, como ocurre con el bautismo, cualquier fiel bautizado pueda investirle el escapulario a otros, algo especialmente importante en sitios de misión o donde no hay acceso fácil a sacerdotes (o en países donde, simplemente, las iglesias están muy alejadas y no es posible desplazarse). No obstante la Iglesia aún no se ha pronunciado oficialmente al respecto.

- ¿Qué ocurre tras la investidura?
Antes se daba un número de registro y se entraba a pertenecer a una cofradía o hermandad del carmelo. Aunque esto suele ocurrir todavía hoy cuando se impone el escapulario en un templo carmelita, cuando la imposición es por alguien que no está en la Orden obviamente esto ya no ocurre. Por ello, desde el Oratorio Carmelitano aconsejamos que cada uno realice una especie de recordatorio para poder rememorar esa importante fecha. También se puede contactar con nosotros al correo ( OratorioCarmelitano@gmail.com ) y se le facilitará un recordatorio-modelo con un número de inscripción.

- ¿Qué derechos me otorga el escapulario dentro del carmelo?
Todo el que recibe el escapulario entra a formar parte de la Confraternidad de la Virgen del Carmelo, perteneciendo automáticamente y formando parte de una familia espiritual por la que se tiene el privilegio de ser afiliado a la Orden Carmelita, participando en los méritos de los Padres Carmelitas y Religiosos en la vida y en la muerte, así como recibir las promesas de Nuestra Señora a través del escapulario.

- ¿Se puede tener un escapulario de otro color que el marrón?
El escapulario es marrón debido al hábito carmelita, pero también está permitido el escapulario de color negro, si se prefiere.

- ¿De qué tejido tiene que ser el escapulario?
De algodón o lana, a poder ser.

- ¿Y si le tengo alergia al algodón o la lana? ¿Puedo usar otro tejido?
La Virgen María no especificó qué tejido debía usarse. Por lo tanto, un escapulario marrón de otro tejido debería cumplir la misma función.

- ¿Qué medidas debe tener el escapulario?
No existe una medida en concreto, y de hecho hay escapularios de todo tipo de medidas, algunos más grandes para lucir en ceremonias especiales, y otros minúsculos para llevar siempre con nosotros. En cualquier caso, y siempre, el escapulario debe ser rectangular (con los lados más estrechos en horizontal) o cuadrado, nunca redondo, oval ni poligonal.

- ¿Puedo usar una medalla en sustitución del escapulario? ¿Y si lo pierdo? ¿Y si se me estropea? ¿Y si no puedo reemplazarlo?
La promesa de Nuestra Señora tiene que ver con vestir su escapulario, tal como se le apareció en 1251 a San Simón Stock. Es un signo externo de nuestra consagración a la Virgen María, pero no está claro qué decoración llevaba ni qué símbolos tenía inscritos, o leyendas (si es que tenía alguna, pero dado que el escapulario en origen era una prenda de trabajo que se ponían los monjes sobre los hombros, seguramente que no). La actual ornamentación (la imagen de la Virgen Carmelita, el escudo de los carmelitas o su emblema) es simplemente testimonial, y en todos los casos se recomienda que predomine el color marrón. Sería desacertado, no obstante, que como señal de identidad con la Virgen del Carmelo el escapulario fuera un trozo de tela sin más, de manera que si no nos fuera posible otra ornamentación, lo aconsejable sería grabar en él la cruz, tal como la tiene el emblema del carmelo. Podemos hacer esta ornamentación de forma muy sencilla simplemente recortando sobre el mismo escapulario la cruz.

Se puede llevar otro trozo de tela si hemos perdido o estropeado el que teníamos, siempre y cuando esté bendecida.

Respecto a la medalla-escapulario, tan famosa en nuestros días, el decreto de 16-XII-1910, a partir de San Pío X y los siguientes papas, han permitido su uso sobre todo teniendo en cuenta misiones en climas tropicales y en el extranjero, donde los escapularios pudieran dañarse fácilmente y estropearse (de hecho fue una concesión del papa para los países del trópico). Estas deben ser las únicas razones para usar la medalla, nunca por vanidad, conveniencia, vergüenza o respeto humano, ya se corremos los riesgos de no beneficiarnos de las promesas de la Virgen. Ante esto, conviene tener siempre presente que el escapulario es una forma de vestir el mismo hábito religioso de los carmelitas, y éstos no los sustituyen ni se puede sustituir por otra cosa.

Muchas personas, porque se sienten avergonzadas, no quieren vestir el escapulario, pero hay que entender que el escapulario es una muestra de nuestra devoción y consagración a la Nuestra Señora del Monte Carmelo, y usarlo es una forma de mostrar nuestra confianza, fe, amor y fervor hacia Ella. Si por miedo, vanidad o vergüenza nos lo quitamos, difícilmente se quedaría complacida con nosotros.

- ¿Puedo usar el escapulario mientras me doy un baño o me ducho?
Sí, no hay ningún problema.

- Si necesito un nuevo escapulario, ¿tengo que volver a llevarlo al sacerdote para que lo bendiga?
No es necesario. La bendición es dada a la persona en el primer escapulario, y se extiende a todos los demás. No obstante sería aconsejable que se le rocíe con agua bendita. La bendición del agua puede realizarla cualquier persona, así como la del escapulario, no es necesario un sacerdote puesto que todos somos cristianos y participamos del Cuerpo Místico, cualquiera con la suficiente fe y en gracia de Dios puede bendecir el agua y el escapulario.

- Mi escapulario se estropea cada dos por tres y tengo que estar comprando escapularios sin parar, y tampoco quiero llevar la medalla, ¿puedo hacerme yo uno?
Es una cuestión que se pregunta alguna gente: si por motivos de higiene tengo que sustituir muy habitualmente el escapulario, pero a la vez no quiero o no me gusta llevar la medalla por no ajustarse a lo que la Virgen dijo, ¿puedo hacerme yo uno? Lo cierto es que nada impide esta posibilidad, siempre y cuando se sigan las normas establecidas en torno al escapulario, esto es: forma, y disposición. Dado que puede ser bastante problemático o difícil añadir adornos, recordamos la posibilidad de ponerle al escapulario una cruz. Por escasas o pobres que sean las posibilidades de una persona, cualquiera puede hacerse con un trozo de tela marrón o negro para su escapulario y así cumplir los deseos y las directrices de su adhesión al carmelo.

- ¿Puedo llevar el escapulario sobre la ropa, o tiene que ser directamente sobre la piel?
Por la aparición a San Simón se puede deducir que cualquiera que lo vista se podrá aprovechar de sus beneficios, siendo el escapulario una muestra, un trozo de prenda del propio hábito carmelitano, puede servir su vestimenta sobre cualquier parte de nuestro cuerpo, siempre que ésta sea con respeto y devoción a su significado. Así, se puede vestir también sobre otro tipo de prendas sin ningún problema.

Hubo un tiempo en que incluso se les cosía a las ropas a los niños, para que no lo perdieran.

- ¿Qué diferencia el escapulario de un amuleto? ¿No es un signo de superstición?
Es cierto que, hoy en día, donde tantas supersticiones existen, para algunos no entendidos o con escasa formación el escapulario roza la superstición. Pero hay que recordar siempre, y esto la iglesia lo ha tenido muy claro, que el escapulario por sí mismo no salva si uno se empeña en no salvarse. Pero si eres cristiano y dudas de tu salvación o temes perderte, la protección de Nuestra Señora y la confianza en ella te aliviarán y, para eso, el escapulario es un signo de tu predestinación muy importante. Como explicó la Virgen del Monte Carmelo al entregarlo, el escapulario es "un signo".

- ¿Qué indulgencias se obtienen con el escapulario?
Existen dos tipos de indulgencias que podemos obtener gracias al escapulario carmelita: indulgencias plenarias, e indulgencias parciales.
· Indulgencias plenarias:
·· El día en que se recibe el escapulario (con la condición de confesión y comunión).
·· Indulgencia plenaria en el momento de la muerte (con la condición de confesión y comunión, e invocar devotamente con los labios -o mentalmente si con los labios no es posible- el santo nombre de Jesús).
·· En la fecha de celebración de la festividad carmelitana (cuando se celebre en la parroquia, con confesión y comunión). Y también en estas fiestas:
···San Simón Stock (16 de mayo).
···San Elías Profeta (20 de Julio).
···Santa Teresa de Jesús (15 de Octubre).
···Santa Teresa del Niño Jesús (1 de octubre).
···San Juan de la Cruz (14 de Diciembre).
···Todos los Santos Carmelitas (14 de Noviembre).

· Indulgencias parciales:
·· Rezo devoto del oficio de la Virgen (oraciones y lecturas en honor a la Virgen) o rezar diariamente 5 décadas del rosario: 100 días de indulgencia.
·· Cada vez que se besa el escapulario: 500 días de indulgencia.

- ¿Qué es el "privilegio sabatino" y en qué consiste?
El "privilegio sabatino" se basa en una visión que tuvo el papa Juan XXII, y que dio lugar a una bula, el 3 de marzo de 1322. La Santísima Virgen le prometió que quienes hayan usado su escapulario devotamente los liberará del purgatorio lo más pronto posible, el primer sábado después de su muerte a más tardar, y los llevará "a las mansiones celestiales de la vida eterna). La santa sede ratificó definitivamente este privilegio en 1908.

Las condiciones para este privilegio son las siguientes:
·· Portar el escapulario asiduamente y ser fiel a los compromisos que emanan de él, es decir, de nuestra consagración a la Madre de Jesucristo.
·· Observar la castidad según el estado de vida en el que estemos.
·· Rezo del oficio de la Virgen (oraciones y lecturas, o rezar diariamente los cinco misterios del rosario), o bien abstenerse de comer carne los miércoles y los sábados.