"Quando intentio est dubia, opus est diligenti examine".
"Cuando la intención es dudosa, se requiere un examen cuidadoso".
(máxima inquisitorial)
Reflexión
Ante la incertidumbre sobre la verdadera intención de alguien, no se debe actuar a la ligera, sino profundizar en el análisis.
La carga de la prueba recae en quien acusa. La duda beneficia al acusado.
Antes de criticar la conducta de alguien, si no entiendes sus motivos, detente y analiza el contexto. No atribuyas mala intención por defecto; exige pruebas para evitar malentendidos.
En pocas palabras: "No des nada por hecho. Si dudas de las intenciones, investiga, no supongas".