"Dios da la Cruz a quienes más ama".
(San Luis María Grignion de Montfort)
Explicación clara:
Montfort afirma que la Cruz no es un castigo, sino un signo de predilección.
Dios no la da para destruir, sino para formar a quienes quiere llevar más lejos.
Aquí Montfort está diciendo algo que cambia todo:
si tienes cruces, no es porque Dios te haya olvidado, sino porque confía en ti.
Es como si dijera:
"Te doy esto porque sé que puedes crecer con ello".
Esto no es sentimentalismo, es realismo espiritual.
Aplicación práctica:
Cuando te llegue una dificultad:
- no pienses "¿por qué a mí?"
- piensa "¿qué ve Dios en mí para darme esto?"
- cambia la pregunta
- cambia la perspectiva
La actitud adecuada es la aceptación humilde, sin teatralidad.
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