18.11.21

Novena a la Inmaculada Concepción (VII)



Por la señal...

- Acto de contrición:
Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos he ofendido a un Dios tan bueno.

Propongo firmemente no volver a pecar y confío que por tu infinita misericordia me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna.

Amén.

- Oración para empezar todos los días:
Dios te salve, María, llena de gracia y bendita más que todas las mujeres, Virgen singular, Virgen soberana y perfecta, elegida para Madre de Dios y preservada por ello de toda culpa desde el primer instante de tu Concepción. Así como por Eva nos vino la muerte, así nos viene la vida por ti, que por la gracia de Dios has sido elegida para ser Madre del nuevo pueblo que Jesucristo ha formado con su sangre. A ti, purísima Madre, restauradora del caído linaje de Adán y Eva, venimos confiados y suplicantes en esta novena, para rogarte que nos concedas la gracia de ser verdaderos hijos tuyos y de tu Hijo Jesucristo, libres de toda mancha de pecado. Acordaos, Virgen Santísima, que habéis sido hecha Madre de Dios no sólo para vuestra dignidad y gloria, sino también para salvación nuestra y provecho de todo el género humano. Acordos que jamás se ha oído decir que uno sólo de cuantos han acudido a vuestra protección e implorado vuestro socorro haya sido desamparado. No me dejéis, pues, a mí tampoco, porque si me dejáis me perderé, que yo tampoco quiero dejaros a Vos, antes bien, cada día quiero crecer más en vuestra verdadera devoción. Y alcanzadme principalmente estas tres gracias: la primera, no cometer jamás pecado mortal; la segunda, un gran aprecio de la virtud cristiana; y la tercera, una buena muerte. Además, dadme la gracia particular que os pido en esta novena:

(se hace la petición que se desea)

- Oración para el día séptimo:
¡Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro! Así como diste a María, entre las demás virtudes, una pureza y castidad eximia, por la cual es llamada Virgen de las Vírgenes, así te suplicamos, por intercesión de tu Madre Inmaculada, nos concedas la dificilísima virtud de la castidad, que no se puede conservar sin tu gracia, pero que tantos han conservado mediante la devoción de la Virgen y con tu protección.

- Oración final para todos los días:
¡Bendita sea tu pureza
y eternamente lo sea!
Pues todo un Dios se recrea
en tan graciosa belleza.
A ti, celestial Princesa,
Virgen sagrada María,
te ofrezco desde este día
alma, vida y corazón,
¡mírame con compasión!
¡No me dejes, Madre mía!

(se rezan tres Avemarías)

- Conclusión (en latín):
Immaculata Conceptio tua, Dei Genitrix Virgo,
R.: Gaudium annuntiavit universo mundo.

Oremus:
Deus qui per Immaculata Virginis Conceptionem dignum Filio tuo habitaculum praeparasti, quaesumus, ut qui ex morte eiusdem Filii tui praevisa, eam ab omni labe praeservasti, nos quoque mundos eius intercesione ad te pervenire concedas. Per eumdem Christum Dominum nostrum. Amen.


- Conclusión (en castellano):
Tu Inmaculada Concepción, oh Virgen Madre de Dios,
R.: Anunció alegría al universo mundo.

Oración:
Oh Dios mío, que por la Inmaculada Concepción de la Virgen, preparaste digna habitación a tu Hijo, te rogamos que, así como por la previsión de la muerte de tu Hijo libraste a ella de toda mancha, así a nosotros nos concedas por su intercesión llegar a ti limpios de pecado. Por el mismo Señor nuestro Jesucristo. Amén.

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17.11.21

Novena a la Inmaculada Concepción (VI)



Por la señal...

- Acto de contrición:
Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos he ofendido a un Dios tan bueno.

Propongo firmemente no volver a pecar y confío que por tu infinita misericordia me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna.

Amén.

- Oración para empezar todos los días:
Dios te salve, María, llena de gracia y bendita más que todas las mujeres, Virgen singular, Virgen soberana y perfecta, elegida para Madre de Dios y preservada por ello de toda culpa desde el primer instante de tu Concepción. Así como por Eva nos vino la muerte, así nos viene la vida por ti, que por la gracia de Dios has sido elegida para ser Madre del nuevo pueblo que Jesucristo ha formado con su sangre. A ti, purísima Madre, restauradora del caído linaje de Adán y Eva, venimos confiados y suplicantes en esta novena, para rogarte que nos concedas la gracia de ser verdaderos hijos tuyos y de tu Hijo Jesucristo, libres de toda mancha de pecado. Acordaos, Virgen Santísima, que habéis sido hecha Madre de Dios no sólo para vuestra dignidad y gloria, sino también para salvación nuestra y provecho de todo el género humano. Acordos que jamás se ha oído decir que uno sólo de cuantos han acudido a vuestra protección e implorado vuestro socorro haya sido desamparado. No me dejéis, pues, a mí tampoco, porque si me dejáis me perderé, que yo tampoco quiero dejaros a Vos, antes bien, cada día quiero crecer más en vuestra verdadera devoción. Y alcanzadme principalmente estas tres gracias: la primera, no cometer jamás pecado mortal; la segunda, un gran aprecio de la virtud cristiana; y la tercera, una buena muerte. Además, dadme la gracia particular que os pido en esta novena:

(se hace la petición que se desea)

- Oración para el día sexto:
¡Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro! Así como, desde el primer momento, infudiste en María, con toda plenitud, las virtudes sobrenaturales y los dones del Espíritu Santo, así te suplicamos humildemente, por intercesión de tu Madre Inmaculada, nos concedas a nosotros la abundancia de estos mismos dones y virtudes, para que podamos vencer todas las tentaciones y hagamos muchos actos de virtud dignos de nuestra profesión de cristianos.

- Oración final para todos los días:
¡Bendita sea tu pureza
y eternamente lo sea!
Pues todo un Dios se recrea
en tan graciosa belleza.
A ti, celestial Princesa,
Virgen sagrada María,
te ofrezco desde este día
alma, vida y corazón,
¡mírame con compasión!
¡No me dejes, Madre mía!

(se rezan tres Avemarías)

- Conclusión (en latín):
Immaculata Conceptio tua, Dei Genitrix Virgo,
R.: Gaudium annuntiavit universo mundo.

Oremus:
Deus qui per Immaculata Virginis Conceptionem dignum Filio tuo habitaculum praeparasti, quaesumus, ut qui ex morte eiusdem Filii tui praevisa, eam ab omni labe praeservasti, nos quoque mundos eius intercesione ad te pervenire concedas. Per eumdem Christum Dominum nostrum. Amen.


- Conclusión (en castellano):
Tu Inmaculada Concepción, oh Virgen Madre de Dios,
R.: Anunció alegría al universo mundo.

Oración:
Oh Dios mío, que por la Inmaculada Concepción de la Virgen, preparaste digna habitación a tu Hijo, te rogamos que, así como por la previsión de la muerte de tu Hijo libraste a ella de toda mancha, así a nosotros nos concedas por su intercesión llegar a ti limpios de pecado. Por el mismo Señor nuestro Jesucristo. Amén.

| Preparación: OratorioCarmelitano.com / OratorioCarmelitano.blogspot.com




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16.11.21

Novena a la Inmaculada Concepción (V)



Por la señal...

- Acto de contrición:
Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos he ofendido a un Dios tan bueno.

Propongo firmemente no volver a pecar y confío que por tu infinita misericordia me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna.

Amén.

- Oración para empezar todos los días:
Dios te salve, María, llena de gracia y bendita más que todas las mujeres, Virgen singular, Virgen soberana y perfecta, elegida para Madre de Dios y preservada por ello de toda culpa desde el primer instante de tu Concepción. Así como por Eva nos vino la muerte, así nos viene la vida por ti, que por la gracia de Dios has sido elegida para ser Madre del nuevo pueblo que Jesucristo ha formado con su sangre. A ti, purísima Madre, restauradora del caído linaje de Adán y Eva, venimos confiados y suplicantes en esta novena, para rogarte que nos concedas la gracia de ser verdaderos hijos tuyos y de tu Hijo Jesucristo, libres de toda mancha de pecado. Acordaos, Virgen Santísima, que habéis sido hecha Madre de Dios no sólo para vuestra dignidad y gloria, sino también para salvación nuestra y provecho de todo el género humano. Acordos que jamás se ha oído decir que uno sólo de cuantos han acudido a vuestra protección e implorado vuestro socorro haya sido desamparado. No me dejéis, pues, a mí tampoco, porque si me dejáis me perderé, que yo tampoco quiero dejaros a Vos, antes bien, cada día quiero crecer más en vuestra verdadera devoción. Y alcanzadme principalmente estas tres gracias: la primera, no cometer jamás pecado mortal; la segunda, un gran aprecio de la virtud cristiana; y la tercera, una buena muerte. Además, dadme la gracia particular que os pido en esta novena:

(se hace la petición que se desea)

- Oración para el día quinto:
¡Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro! Así como, desde el primer instante de su Concepción, diste a María más gracias que a todos los santos y ángeles del cielo, así te rogamos humildemente, por intercesión de tu Madre Inmaculada, nos inspires un aprecio singular de la divina gracia que tú nos adquiriste con tu preciosa sangre, y nos concedas el aumentarla más y más con nuestras buenas obras y con la recepción de tus Santos Sacramentos, especialmente el de la comunión.

- Oración final para todos los días:
¡Bendita sea tu pureza
y eternamente lo sea!
Pues todo un Dios se recrea
en tan graciosa belleza.
A ti, celestial Princesa,
Virgen sagrada María,
te ofrezco desde este día
alma, vida y corazón,
¡mírame con compasión!
¡No me dejes, Madre mía!

(se rezan tres Avemarías)

- Conclusión (en latín):
Immaculata Conceptio tua, Dei Genitrix Virgo,
R.: Gaudium annuntiavit universo mundo.

Oremus:
Deus qui per Immaculata Virginis Conceptionem dignum Filio tuo habitaculum praeparasti, quaesumus, ut qui ex morte eiusdem Filii tui praevisa, eam ab omni labe praeservasti, nos quoque mundos eius intercesione ad te pervenire concedas. Per eumdem Christum Dominum nostrum. Amen.


- Conclusión (en castellano):
Tu Inmaculada Concepción, oh Virgen Madre de Dios,
R.: Anunció alegría al universo mundo.

Oración:
Oh Dios mío, que por la Inmaculada Concepción de la Virgen, preparaste digna habitación a tu Hijo, te rogamos que, así como por la previsión de la muerte de tu Hijo libraste a ella de toda mancha, así a nosotros nos concedas por su intercesión llegar a ti limpios de pecado. Por el mismo Señor nuestro Jesucristo. Amén.

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15.11.21

Novena a la Inmaculada Concepción (IV)



Por la señal...

- Acto de contrición:
Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos he ofendido a un Dios tan bueno.

Propongo firmemente no volver a pecar y confío que por tu infinita misericordia me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna.

Amén.

- Oración para empezar todos los días:
Dios te salve, María, llena de gracia y bendita más que todas las mujeres, Virgen singular, Virgen soberana y perfecta, elegida para Madre de Dios y preservada por ello de toda culpa desde el primer instante de tu Concepción. Así como por Eva nos vino la muerte, así nos viene la vida por ti, que por la gracia de Dios has sido elegida para ser Madre del nuevo pueblo que Jesucristo ha formado con su sangre. A ti, purísima Madre, restauradora del caído linaje de Adán y Eva, venimos confiados y suplicantes en esta novena, para rogarte que nos concedas la gracia de ser verdaderos hijos tuyos y de tu Hijo Jesucristo, libres de toda mancha de pecado. Acordaos, Virgen Santísima, que habéis sido hecha Madre de Dios no sólo para vuestra dignidad y gloria, sino también para salvación nuestra y provecho de todo el género humano. Acordos que jamás se ha oído decir que uno sólo de cuantos han acudido a vuestra protección e implorado vuestro socorro haya sido desamparado. No me dejéis, pues, a mí tampoco, porque si me dejáis me perderé, que yo tampoco quiero dejaros a Vos, antes bien, cada día quiero crecer más en vuestra verdadera devoción. Y alcanzadme principalmente estas tres gracias: la primera, no cometer jamás pecado mortal; la segunda, un gran aprecio de la virtud cristiana; y la tercera, una buena muerte. Además, dadme la gracia particular que os pido en esta novena:

(se hace la petición que se desea)

- Oración para el día cuarto:
¡Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro! Así como libraste a María del fómite del pecado y le diste dominio perfecto sobre todas sus apasiones, así te rogamos humildemente, por intercesión de María Inmaculada, nos concedas la gracia de ir domando nuestras pasiones y destruyendo nuestras malas inclinaciones, para que te podamos servir, con verdadera libertad de espíritu, sin imperfección ninguna.

- Oración final para todos los días:
¡Bendita sea tu pureza
y eternamente lo sea!
Pues todo un Dios se recrea
en tan graciosa belleza.
A ti, celestial Princesa,
Virgen sagrada María,
te ofrezco desde este día
alma, vida y corazón,
¡mírame con compasión!
¡No me dejes, Madre mía!

(se rezan tres Avemarías)

- Conclusión (en latín):
Immaculata Conceptio tua, Dei Genitrix Virgo,
R.: Gaudium annuntiavit universo mundo.

Oremus:
Deus qui per Immaculata Virginis Conceptionem dignum Filio tuo habitaculum praeparasti, quaesumus, ut qui ex morte eiusdem Filii tui praevisa, eam ab omni labe praeservasti, nos quoque mundos eius intercesione ad te pervenire concedas. Per eumdem Christum Dominum nostrum. Amen.


- Conclusión (en castellano):
Tu Inmaculada Concepción, oh Virgen Madre de Dios,
R.: Anunció alegría al universo mundo.

Oración:
Oh Dios mío, que por la Inmaculada Concepción de la Virgen, preparaste digna habitación a tu Hijo, te rogamos que, así como por la previsión de la muerte de tu Hijo libraste a ella de toda mancha, así a nosotros nos concedas por su intercesión llegar a ti limpios de pecado. Por el mismo Señor nuestro Jesucristo. Amén.

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14.11.21

Novena a la Inmaculada Concepción (III)



Por la señal...

- Acto de contrición:
Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos he ofendido a un Dios tan bueno.

Propongo firmemente no volver a pecar y confío que por tu infinita misericordia me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna.

Amén.

- Oración para empezar todos los días:
Dios te salve, María, llena de gracia y bendita más que todas las mujeres, Virgen singular, Virgen soberana y perfecta, elegida para Madre de Dios y preservada por ello de toda culpa desde el primer instante de tu Concepción. Así como por Eva nos vino la muerte, así nos viene la vida por ti, que por la gracia de Dios has sido elegida para ser Madre del nuevo pueblo que Jesucristo ha formado con su sangre. A ti, purísima Madre, restauradora del caído linaje de Adán y Eva, venimos confiados y suplicantes en esta novena, para rogarte que nos concedas la gracia de ser verdaderos hijos tuyos y de tu Hijo Jesucristo, libres de toda mancha de pecado. Acordaos, Virgen Santísima, que habéis sido hecha Madre de Dios no sólo para vuestra dignidad y gloria, sino también para salvación nuestra y provecho de todo el género humano. Acordos que jamás se ha oído decir que uno sólo de cuantos han acudido a vuestra protección e implorado vuestro socorro haya sido desamparado. No me dejéis, pues, a mí tampoco, porque si me dejáis me perderé, que yo tampoco quiero dejaros a Vos, antes bien, cada día quiero crecer más en vuestra verdadera devoción. Y alcanzadme principalmente estas tres gracias: la primera, no cometer jamás pecado mortal; la segunda, un gran aprecio de la virtud cristiana; y la tercera, una buena muerte. Además, dadme la gracia particular que os pido en esta novena:

(se hace la petición que se desea)

- Oración para el día tercero:
¡Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y benignísimo Redentor nuestro! Así como preservaste a María de todo pecado venial en toda su vida, y a nosotros nos pides que purifiquemos más y más nuestras almas para ser dignos de ti, así te rogamos humildemente, por intercesión de tu Madre Inmaculada, nos concedas la gracia de evitar los pecados veniales y la de procurar y obtener cada día más pureza y delicadeza de conciencia.

- Oración final para todos los días:
¡Bendita sea tu pureza
y eternamente lo sea!
Pues todo un Dios se recrea
en tan graciosa belleza.
A ti, celestial Princesa,
Virgen sagrada María,
te ofrezco desde este día
alma, vida y corazón,
¡mírame con compasión!
¡No me dejes, Madre mía!

(se rezan tres Avemarías)

- Conclusión (en latín):
Immaculata Conceptio tua, Dei Genitrix Virgo,
R.: Gaudium annuntiavit universo mundo.

Oremus:
Deus qui per Immaculata Virginis Conceptionem dignum Filio tuo habitaculum praeparasti, quaesumus, ut qui ex morte eiusdem Filii tui praevisa, eam ab omni labe praeservasti, nos quoque mundos eius intercesione ad te pervenire concedas. Per eumdem Christum Dominum nostrum. Amen.


- Conclusión (en castellano):
Tu Inmaculada Concepción, oh Virgen Madre de Dios,
R.: Anunció alegría al universo mundo.

Oración:
Oh Dios mío, que por la Inmaculada Concepción de la Virgen, preparaste digna habitación a tu Hijo, te rogamos que, así como por la previsión de la muerte de tu Hijo libraste a ella de toda mancha, así a nosotros nos concedas por su intercesión llegar a ti limpios de pecado. Por el mismo Señor nuestro Jesucristo. Amén.

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