Viacrucis



I ESTACIÓN:
JESÚS ES CONDENADO A MUERTE


V: TE ADORAMOS, CRISTO, Y TE BENDECIMOS
R: QUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO.

LECTURA: Marcos 15, 13-15
La gente volvió a gritar: "¡Crucifícale!". Pilato les decía: "pero, ¿qué mal ha hecho?". Pero ellos gritaron con más fuerza: "¡Crucifícale!". Pilato, entonces queriendo complacer a la gente, les soltó a Barrabás y entregó a Jesús, después de azotarlo, para que fuera crucificado.

MEDITACIÓN:
Jesús se entrega voluntariamente a la muerte, su amor le impulsa a dar la vida por sus amigos, por ti, por toda la humanidad. Es un amor que da la cara que no se queda en discursos, en poesías, en palabras. Jesucristo, condenado a muerte, como cordero llevado al matadero, nos enseña la clave de vivir. El mundo nuevo ha de ser construido desde la fidelidad a toda prueba que Él nos enseña.

Él, detrás de todos los acontecimientos, detrás de las apariencias externas de injusticia de componendas humanas, ve la voluntad y el designio del Padre: "el cáliz que me ha dado el Padre, ¿no lo voy a beber?".

PETICIÓN:
Señor, que descienda tu justicia al mundo, para que cese el reinado de la injusticia que se ensaña con los inocentes y los pobres.
ROGUEMOS AL SEÑOR.




II ESTACIÓN:
JESÚS CARGA CON LA CRUZ.


V: TE ADORAMOS, CRISTO, Y TE BENDECIMOS
R: QUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO.

LECTURA: Juan 19, 16-17.
"Entonces se le entregó para que fuese crucificado. Tomaron, pues, a Jesús, y él cargando con su cruz, salió hacia el lugar llamado Calvario, que en hebreo quiere decir Gólgota".

MEDITACIÓN:
Todos los hombres tenemos en lo más profundo de nuestro ser una esperanza que nos hace vivir y luchar por encima de la desesperanza que muchas veces nos produce el día a día. Sobre los hombros de Jesús colocaron la cruz. Su peso es duro, pero sobre todo lo es porque cargaba con todas nuestras culpas. La cruz de Cristo es bien diferente de nuestras cruces de adorno, poder y honor que nos colocamos

PETICIÓN:
Empieza el calvario. Es un camino difícil porque cada uno de nosotros agravamos esa cruz con nuestra falta de compromiso, tolerancia, testimonio... Hagamos que todo este peso cada día sea menor, convirtiéndonos en luz de Cristo y siendo vivo testimonio de su mensaje.
ROGUEMOS AL SEÑOR.




III ESTACIÓN:
JESÚS CAE POR PRIMERA VEZ


V: TE ADORAMOS, CRISTO, Y TE BENDECIMOS
R: QUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO.

LECTURA: Juan 1,9-11
La Palabra era luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo. En el mundo estaba y el mundo fue hecho por ella, y el mundo no la conoció. Vino a su casa, y los suyos no la recibieron.

MEDITACIÓN:
Nos cuesta contemplar a un Dios que, amando, se nos presenta como atado. Cristo no quiere vencer sino convencer. Quiere triunfar en los corazones siendo amado. Sabe que el amor se ofrece, no se impone. ¿Sabes por qué nos cuesta ver a Jesús por los suelos? Porque seguimos la mentalidad del mundo, la de los fuertes, la de ser terrible para que nos respeten, la de machacar al otro con tal de subir.

Son dos maneras de afrontar la relación con las personas: tratando de salir al paso de sus dificultades, o buscando la manera de librarse de aquél que me hace sombra o me molesta.

Cristo nunca falsificó el amor, fue el hombre que más amó; se dejó el pellejo en la entrega. Se hizo pequeño y débil para mover a compasión los corazones de los hombres. Belén, la Cruz, es caída... Se trata de un amor tejido de debilidad. Dar la vida es amar en debilidad.

PETICIÓN:
El camino es duro sin ti, Señor. Te pedimos que tu cruz no sea un motivo de escándalo para nosotros, sino una señal de luz y Vida Eterna.
ROGUEMOS AL SEÑOR




IV ESTACIÓN:
JESÚS SE ENCUENTRA A SU SANTÍSIMA MADRE


V: TE ADORAMOS, CRISTO, Y TE BENDECIMOS
R: QUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO.

LECTURA: Juan 19,25-27
Junto a la Cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María la mujer de Cleofás y María Magdalena. Jesús viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: "Mujer, ahí tienes a tu hijo". Luego dice al discípulo: "Ahí tienes a tu madre". Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa.

MEDITACIÓN:
María siempre está presente en el camino de la cruz de todos los hombres. No existe ninguna situación de dolor, de sufrimientos en la que no encontremos su presencia maternal. Sabe lo duro que se hace amar en la vida, las pruebas del abandono, las angustias en todas las experiencias de muerte.

La Comunidad Cristiana esta llamada a ser reino nuevo en el que la fraternidad y la solidaridad sean características que destaquen en la alternativa ante el reino viejo.

La Madre de Dios y nuestra se hace compañera de nuestros caminos. María nos enseña en la identificación con Cristo que el destino es la Resurrección, el camino de la Cruz. En este camino, la ternura, la cercanía de Dios, se hace muchas veces presencia en la figura de María.

PETICIÓN:
María es ejemplo de vida. Que su presencia en nuestro caminar nos ilumine y nos enseñe el verdadero sentido de la sencillez y humildad.
ROGUEMOS AL SEÑOR




V ESTACIÓN:
JESÚS ES AYUDADO POR EL CIRENEO A LLEVAR LA CRUZ.


V: TE ADORAMOS, CRISTO, Y TE BENDECIMOS
R: QUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO.

LECTURA: Mateo 27, 32-33.
Al salir, encontraron a un hombre de Cirene llamado Simón, y le obligaron a llevar la cruz. Llegados a un lugar llamado Gólgota, esto es, Calvario.

MEDITACIÓN:
Nadie quería ayudar a Jesús, no hubo espontáneos. El Cireneo es obligado por los soldados a llevar la cruz de un condenado a muerte.

Ser Cireneo es no rehuir de la cruz del hermano, es entender el evangelio del sufrimiento, es ser solidario del hombre humillado.

En un mundo en el que lo importante es aparentar, tener poder y tener dinero, parece que todo vale, que todo se puede comprar y vender incluso la amistad o la fidelidad. Dios es fiel.

PETICIÓN:
Te pedimos, Señor, que en nuestra andadura por la vida sepamos ver las necesidades de los demás y les podamos ofrecer una ayuda desinteresada. ROGUEMOS AL SEÑOR




VI ESTACIÓN:
LA VERÓNICA ENJUGA EL ROSTRO DE JESÚS


V: TE ADORAMOS, CRISTO, Y TE BENDECIMOS
R: QUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO.

LECTURA: Isaías 52:13-15.
Muchos se asustaron al verlo, porque su cara estaba tan desfigurada que ya no parecía un ser humano.

MEDITACIÓN:
Ante un Jesús ensangrentado y entre una multitud de curiosos, Verónica se acerca a Jesús y le enjuga el rostro. La toalla de Verónica, donde quedó estampado el único retrato de Jesús convertido en siervo sufriente. Enjugando el rostro del hermano atormentado por la pasión dolorosa de la vida enjugamos el rostro de Jesús, que continúa presentándose dolorido a la compasión amorosa de los hombres.

PETICIÓN:
Señor, que como aquella mujer sepamos nosotros descubrir tu rostro más allá de lo que nos rodea, más allá del rostro cercano del prójimo, más allá de nuestro propio rostro.
ROGUEMOS AL SEÑOR




VII ESTACIÓN:
JESÚS CAE POR SEGUNDA VEZ


V: TE ADORAMOS, CRISTO, Y TE BENDECIMOS
R: QUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO.

LECTURA: Lucas 22:42.
Mientras los discípulos dormían, Jesús cayó por el suelo hasta tocar la tierra con su cara. E hizo esta oración: "Padre, si es posible, que se aleje de mí este cáliz; pero no se haga mi voluntad sino la tuya".

MEDITACIÓN:
La debilidad de Cristo es su amor de pasión. Él, como "amó hasta el extremo", ha bebido la copa de Salvación, y embriagándose de amor, ha caído por tierra tomando la condición de esclavo. Su debilidad es su entrega de amor sin condiciones. Se entrega y da todo en la Eucaristía, en la Iglesia. Siempre le gustó al Hijo de Dios presentarse con la realidad de una humanidad frágil: desde Belén hasta la Cruz. Quizá nosotros no le entendamos porque nunca hemos amado de verdad hasta dar la vida, hasta reventar, hasta explotar... Saltando todas las dificultades y caídas, sin mirar atrás porque la meta es la muerte..., y la Resurrección.

PETICIÓN:
Porque no somos capaces de enmendarnos en nuestros fallos, porque pasamos por alto las injusticias, el subdesarrollo, el hambre...
Te pedimos, Señor, que nos ayudes a cambiar nuestra conciencia, la cual justificamos muchas veces con la lejanía
ROGUEMOS AL SEÑOR




VIII ESTACIÓN:
JESÚS ENCUENTRA A LAS MUJERES DE JERUSALÉN.


V: TE ADORAMOS, CRISTO, Y TE BENDECIMOS
R: QUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO.

LECTURA: Lucas 23, 27-28.
Les seguía una gran multitud del pueblo y mujeres que se dolían y se lamentaban por él. Jesús, volviéndose a ellas dijo: "Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí; llorad más bien por vosotras y por vuestros hijos".

MEDITACIÓN:
El llanto del cristiano debe ser arrepentimiento realista, justa penitencia, conversión. "Dichosos los que lloran porque serán consolados". " Los que siembran entre lágrimas cosecharán entre canciones".

PETICIÓN:
Señor, haz que las lágrimas que tu pueblo hoy derrama por Ti, sean lágrimas de esperanza y gozo en tu resurrección.
ROGUEMOS AL SEÑOR




IX ESTACIÓN:
JESÚS CAE EN TIERRA POR TERCERA VEZ.


V: TE ADORAMOS, CRISTO, Y TE BENDECIMOS
R: QUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO.

LECTURA: Marcos 14,32-36.
Van a una propiedad cuyo nombre es Getsemaní, y dicen a sus discípulos: "Sentaos aquí mientras yo hago oración". Toma consigo a Pedro, Santiago y Juan y comienza a sentir pavor y angustia. Y les dice: "Mi alma está triste hasta el punto de morir; quedaos aquí y velad". Y adelantándose un poco caía en tierra y suplicaba que a ser posible pasara de Él aquella hora, y decía: "¡Abba, Padre!, todo es posible para Ti, aparta de mí esta copa; pero que no sea lo que yo quiero, sino lo que quieras Tú".

MEDITACIÓN:
Caer por tercera vez en el camino de la cruz, significa que Cristo se ha entregado a la muerte en fragilidad, con todas las consecuencias.

Para penetrar en ese misterio de Amor, puede ayudarnos pensar que Jesús ya había caído en tierra en Getsemaní. Allí, que es la pasión vivida desde su corazón y desde los hombres, Jesús vive en lo más profundo de su ser el desprecio de su amor. Aquí se palpa aquello del prólogo de Juan: "vino a los de su casa y los suyos no le recibieron". Es el amor que da hasta caer por tierra, ante el desprecio de la humanidad que no ha conocido el amor, porque lo ha despreciado.

PETICIÓN:
Te pedimos Señor por todos los que caen en la desilusión, la desesperanza y el miedo, por los que se ven sin fuerzas para continuar el camino, para que pongan en Ti sus esperanzas y de este modo reemprendan con luz nueva la andadura.
ROGUEMOS AL SEÑOR




X ESTACIÓN:
JESÚS ES DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS.


V: TE ADORAMOS, CRISTO, Y TE BENDECIMOS
R: QUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO.

LECTURA: Lucas 23,33-34.
Llegados al lugar llamado Calvario, le crucificaron allí a Él y a dos malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Jesús decía: "Padre, perdónales porque no saben lo que hacen". Se repartieron sus vestidos echándolos a suertes.

MEDITACIÓN:
Ser pobre es tener un corazón lleno de caridad. El que es rico, vive tan pendiente de sus bienes, de sí mismo, que se le ha vaciado el corazón y no puede ser feliz. Esta estación nos enseña el valor del despojo, de la pobreza. Al final de la vida sólo quedará el amor. Todo lo demás, que tanto nos preocupa pasará: no quedará piedra sobre piedra. Esta es la alegría cristiana, el gozo de ser pobre, porque perdiendo aquello en lo que el mundo cree hallar la salvación, encontramos la verdadera vida que es Cristo, que es el tesoro del corazón.

PETICIÓN:
Señor, te pedimos por las veces que estamos solos ante tu palabra y no sabemos transmitir tu mensaje de amor fraterno y entrega a nuestros hermanos.
ROGUEMOS AL SEÑOR




XI ESTACIÓN:
JESÚS ES CRUCIFICADO.


V: TE ADORAMOS, CRISTO, Y TE BENDECIMOS
R: QUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO.

LECTURA: Mateo 27,34-39
Le dieron a beber vivo mezclado con hiel; pero Él, después de probarlo, no quiso beberlo. Una vez que le crucificaron, se repartieron sus vestidos, echando a suertes. Y se quedaron sentados allí, para custodiarlo. Sobre su cabeza pusieron, por escrito, la causa de su condena: "éste es Jesús, el Rey de los judíos". Y al mismo tiempo que a Él, crucificaron a dos salteadores, uno a la derecha y otro a la izquierda. Los que pasaban por allí, le insultaban, meneando la cabeza.

MEDITACIÓN:
Ha llegado la hora de la crucifixión. Jesús es clavado en la cruz y alzado en alto. Siempre es difícil entender la locura de la cruz, algo incomprensible para nuestro entendimiento, pero, sin embargo, supone nuestra salvación.

PETICIÓN:
Señor, que el hecho de que tu Hijo sea crucificado en la cruz, no signifique una derrota sino el principio de una esperanza y nueva vida iluminada por tu luz.
ROGUEMOS AL SEÑOR




XII ESTACIÓN:
JESÚS MUERE EN LA CRUZ.


V: TE ADORAMOS, CRISTO, Y TE BENDECIMOS
R: QUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO.

LECTURA: Juan 19,31-34.
Los judíos, como era el día de la preparación, para que no quedasen los cuerpos en la cruz el sábado, porque aquél sábado era muy solemne, le rogaron a Pilato que les quebrara las piernas y los retiraran. Fueron, pues, los soldados y quebraron las piernas del primero y del otro crucificado con él. Pero al llegar a Jesús, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas sino que uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza y al instante salió sangre y agua.

MEDITACIÓN:
Todo moribundo experimenta la sombra de la angustia de la soledad, el abandono total.

Pero, ¿el Padre puede abandonar al Hijo? El grito de Jesús es un grito misterioso, de sufrimiento total, de esperanza contra toda esperanza.

Los labios de Jesús confiesan otro misterio: la sed de su cuerpo es sed divina.

Y Jesús muere ante los que le miran y ante los que se burlan de Él.

Reclinó su cabeza coronada de espinas.

Y ante el pasmo de cielo y tierra, pende colgado y muerto, el cuerpo del Hijo de Dios.

PETICIÓN:
Te pedimos, Señor, que no se produzcan más muertes de hombres inocentes, que tu muerte y la muerte de todos los hombres sirvan para crear un Mundo Nuevo.
ROGUEMOS AL SEÑOR.




XIII ESTACIÓN:
JESÚS MUERTO EN LOS BRAZOS DE SU MADRE


V: TE ADORAMOS, CRISTO, Y TE BENDECIMOS
R: QUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO.

LECTURA: Lucas 1,38-45
Dijo María: He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu Palabra.
Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor.
Su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazón.

MEDITACIÓN:
No sabemos contemplar y mirar más allá de los acontecimientos. Tenemos que aprender, como María, a mirar y a ver que más allá de la muerte y del dolor se abren las puertas de la Resurrección. Es clave vivir con el convencimiento que vivió ella. Es verdad: detrás de cada fracaso, de cada sufrimiento, de cada problema, de cada cruz, si nos unimos a Cristo, encontraremos en Él la verdadera salvación.

PETICIÓN:
Señor, purifica nuestro corazón para que liberados del odio, del egoísmo, de la envidia y de los resentimientos, sirvamos a nuestros hermanos en paz y concordia.
ROGUEMOS AL SEÑOR.




XIV ESTACIÓN:
JESÚS ES COLOCADO EN EL SEPULCRO


V: TE ADORAMOS, CRISTO, Y TE BENDECIMOS
R: QUE POR TU SANTA CRUZ REDIMISTE AL MUNDO.

LECTURA: Mateo 27, 57-66
Al atardecer, vino un hombre rico de Arimatea, llamado José, que se había hecho también discípulo de Jesús, se presentó a Pilato y pidió el cuerpo de Jesús. Entonces Pilato dio orden de que se le entregase. José tomó el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia, y lo puso en un sepulcro nuevo que había hecho excavar en la roca; luego, hizo rodar una gran piedra hasta la entrada del sepulcro y se fue. Estaban allí María Magdalena y la otra María sentadas fuera, junto al sepulcro.

Al otro día, el siguiente a la Preparación, los sumos sacerdotes y los fariseos se reunieron ante Pilato y le dijeron: "Señor, recordamos que ese impostor dijo cuando aún vivía: 'a los tres días resucitaré'. Manda, pues, que quede asegurado el sepulcro hasta el tercer día, no sea que vengan sus discípulos, lo roben y digan luego al pueblo: 'resucitó de entre los muertos', y la última impostura sea peor que la primera". Pilato les dijo: "tenéis ahí la guardia. Id, aseguradlo como sabéis". Ellos fueron y aseguraron el sepulcro, sellando la piedra y poniendo la guardia.

MEDITACIÓN:
Jesús es desclavado y desciende de la cruz. Jesús es sepultado para que su cadáver no quede expuesto y entregado a la noche. La sábana conoce el último contacto de la piel, ya sosegada, maltratada de Jesús. El cuerpo de Cristo estrena sepulcro. Todo se hace silencio, el silencio de Dios

PETICIÓN:
Te pedimos, Señor, que nos ayudes a entender que su vida y su muerte es la Luz que debemos ser en el Nuevo Mundo al que nos invita la Resurrección.
ROGUEMOS AL SEÑOR



CANCIÓN
- Pueblo mío.

PUEBLO MÍO, ¿QUÉ TE HE HECHO?
¿EN QUÉ TE HE OFENDIDO?
RESPÓNDEME.

Yo te saqué de Egipto,
y por cuarenta años te guié en el desierto,
tú hiciste una cruz para tu Salvador.
ESTRIBILLO.

Yo te libré del mar,
te di a beber el agua que manaba de la roca,
tú hiciste una cruz para tu Salvador.
ESTRIBILLO.

Yo te llevé a tu tierra,
por ti vencí a los reyes de los pueblos cananeos,
tú hiciste una cruz para tu Salvador.
ESTRIBILLO.

Yo te hice poderoso,
estando yo a tu lado derroté a tus enemigos,
tú hiciste una cruz para tu Salvador.
ESTRIBILLO.